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Un día cualquiera
Fecha: 10/07/2024, Categorías: Confesiones Autor: JORGEFAG, Fuente: CuentoRelatos
Un día de trabajo normal como cualquier otro, trabajando en mi profesión (construcción), realizábamos la pavimentación de una calle de la Colonia el Vergel. La primera parte del trabajo consiste en avisar a todos los vecinos que tienen vehículos estacionados en la calle los retiren, o bien si están guardados en sus cocheras y piensan salir en el lapso que estemos realizando el trabajo lo hagan antes, porque una vez iniciado el trabajo no puede transitar ningún vehículo. Toda la cuadrilla de trabajadores a sabiendas de sus obligaciones comenzaron a avisar a todos los vecinos, yo por lo general no lo hago (porque me da flojera y porque soy el jefe), pero esta vez los trabajadores ignoraron una de las casas, ya que no tenía vehículo estacionado afuera, por lo que tuve que ir a avisar a las personas de las implicaciones que ya he mencionado. Después de llamar a la puerta, salió una mujer (o tal vez debería decir mujeron), tal vez rondando los 40 años (soy pésimo al calcular edades), de tez blanca, cabello castaño ondulado, de altura tal vez 1.65 metros, enfundada en un vestido color blanco con flores azules un poco flojo, de escote discreto, pero de largo hasta la mitad de los muslos. Con toda la rapidez que me fue posible (tratando de no ser tan obvio), le di una vista a toda su figura, senos de tamaño normal (no se veían exuberantes), unas caderas de fantasía que se transparentaban a contraluz por su vestido, sus piernas bien torneadas, sin ser demasiado llamativas y ...
... calzaba unas sandalias… ahí fue donde me perdí, al ver sus pies me quede como estatua, de inmediato mi mente perversa pensaba solo en lamerlos, sus dedos perfectos, con perfecta pedicura, sus uñas pintadas en color rosa que resaltaba perfectamente al color de su piel. De repente una voz de enfado me hizo regresar a la tierra… - ¿Qué desea? Pregunto la mujer - Disculpe señorita (conteste de manera intuitiva) - ¡Señora! Respondió en tono molesto - Si, Señora, perdone… y le explique lo que debíamos hacer y las molestias que provocaríamos, hasta que termine mi letanía casi de manera autómata, finalizando en… Y si piensa sacar su auto en las próximas horas es mejor que lo saque de una vez. - La Señora me contesto de inmediato ¡No tengo vehículo, se lo llevo mi marido! - Finalmente le conteste: No se preocupe Señora, para cuando él hay regresado el trabajo estará terminado y podrá transitar de manera normal. - Finalmente se disipo el enfado de la Señora, con un… Muchas gracias Señor trabajador y llámeme Norma - A lo que no perdí la oportunidad de responder (por si contenía sarcasmo el mensaje)… Muchas gracias Señora Ama de Casa Norma, soy Jorge a sus órdenes. Se metió de nuevo a su casa, cerrando detrás de ella la puerta, no sin antes permitirme un último vistazo a la silueta de sus caderas, que en realidad eran dignas de adoración. Mientras tanto los trabajadores ya habían puesto al tanto a todos los habitantes de la calle y comenzaron los trabajos, ...