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Unas vacaciones con mi madre (P.1): Llegada a la playa
Fecha: 20/08/2024, Categorías: Incesto Autor: Alfil-1, Fuente: CuentoRelatos
... sombras, las luces había disminuido y ahora se veía menos. Las zonas de las mesas estaban más iluminadas que la pista. Elena noto como las manos de Luis abrazaban su cintura y pegaba su pelvis a la de ella. Su hijo la tenía entre sus brazos y sus manos recorrían lentamente su espalda. Podía notar las yemas de los dedos rozar su piel a través de la fina tela de licra, y sentía como metía la pierna entre sus muslos en cada giro. No sabía si decirle algo o tan solo dejarle seguir. – Me gusta bailar contigo, mamá! El susurro de Luis en la oreja la sacó de sus pensamientos. – A mi también me gusta, aunque no se me de muy bien! Luis entendió la respuesta como un asentimiento. Y la apretó más contra él, a la vez que una de sus manos bajaba hasta la mitad del culo y lo sobaba con suavidad. Elena comenzó a ponerse nerviosa, miró a la mesa de la chica rubia y vio que intentaba verlos entre las sombras. – Esa chica no deja de mirarnos! Dijo Elena. – Le gustará como bailamos! Contestó Luis para salir del paso. – Creo que sería mejor que fueras a invitarla a bailar! Dijo Elena soltándose de el y tirando de su mano para ir hacia la mesa. – Bueeeno! Contestó con algo de decepción. Elena se sentó y Luis se acercó hasta la mesa y muy educadamente. – Disculpen que les interrumpa! Dijo mirando a los tres, después dirigió la mirada a la chica. – Me llamo Luis. Te apetece bailar? – Yo Estela, y sí, me apetece! Dijo con una amplia sonrisa a la vez que se ...
... levantaba. Cuando llegaron a la pista, el le puso las manos en la cintura y ella se agarró a su cuello pegándose al cuerpo con descaro. – Son tus padres? Preguntó Luis. – Si, claro! – Lo digo por si se molestan porque nos peguemos demasiado! Le susurró Luis con una sonrisa cínica mientras sentía las grandes tetas pegadas a su pecho. – Tranquilo, son bastante liberales y yo ya soy mayorcita. A veces voy con ellos de vacaciones porque son divertidos… y también pagan ellos, jejeje! Sonrió al final de la frase. Estela era algo más baja que su madre, pero sus dimensiones eran exuberantes, unas tetas grandes y compactas que podía sentir contra su pecho y un culo grande y robusto seguido de dos potentes muslos. Notaba la piel caliente y suave de la mejilla pegada parcialmente a la suya y Luis sintió que se excitaba levemente. El padre de la chica le hizo señas a Elena para que le atendiera. – Ven, siéntate con nosotros mientras bailan los chicos! Le dijo el con una sonrisa encantadora. – No, da igual! – Venga, ven aquí y charlamos un rato! Insistió el. Finalmente, Elena se levantó y se sentó con ellos. – Me llamo Carlos, y ella es mi mujer, Amanda! – Encantada! Yo me llamo Elena y soy la madre de Luis! Sonrió Elena dándoles la mano. Estela se apretaba más a cada momento y Luis no podía evitar que su miembro comenzará a endurecerse. Luis se sentía algo incómodo por la situación. – Como de liberales? Estela despegó su mejilla para mirarle a los ...