1. Apuestas arriesgadas


    Fecha: 29/09/2024, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... que no aparecía, dejándome a merced de su padre…
    
    -Sí, yo también he tenido que lidiar con los motores en el ejército, hay que ensuciarse las manos un poco antes de ascender a general, ¿sabes? -me explicó, con una sonrisa forzada.
    
    - ¿Cuántos años tienes?
    
    -24, recién cumplidos-le respondí enseguida, y no pude evitar que mis ojos volasen fugaces hacia la puerta de la cocina.
    
    -Así que no has querido seguir estudiando, pero parece que sabes desenvolverte en los negocios, la nena ha tenido buen ojo al escogerte-comentó Emilio, bebiendo un trago.
    
    Asentí, sin saber qué añadir a eso. Me entraron ganas de comentarle que esta vez sí había tenido buen ojo, algo que le falló estrepitosamente con su ex, que había resultado ser un pendenciero y, a juzgar por lo que decían, coqueteaba con las drogas.
    
    - ¿Y qué te parece la nena?, ¿tenéis planes para el futuro? -me preguntó.
    
    -Bueno, su hija Cristina me parece una chica formal, responsable, inteligente, guapa-empecé a decirle, extrañado, sintiéndome cada vez más y más incómodo.
    
    -Todo eso está muy bien, es necesario que haya…, ¿cómo le llamáis los jóvenes hoy día?, ¿Feeling? -respondió Emilio, frunciendo levemente sus estiradas cejas canosas. Asentí, percibiendo que la conversación se estaba convirtiendo en la típica que tendría un padre al conocer por primera vez al novio de su hija.
    
    -Y bien, Carlos, ¿qué te parece el chochete de la nena? -quiso saber Emilio, volviendo a darle otro trago a la cerveza.
    
    Di gracias ...
    ... a Dios, Budá o quien fuera porque en ese momento no estaba bebiendo, sino, me habría atragantado con la espuma de la bebida.
    
    -Cómo…dice? -le pregunté, con un hilillo de voz, sintiendo como las mejillas me ardían, y no sabía si era de la vergüenza, o como preludio a las bofetadas que iba a recibir.
    
    -Sí, el chochete de la nena, ¿te gusta como lo tiene?, ¿con esa franjita de vello? Chico, no sé qué le ve a eso, yo hubiera preferido otro estilo.
    
    Le miraba sin saber qué responder. ¿Estaba hablando con mi suegro realmente del coño de su hija?, ¿pero qué tipo de mente retorcida se atrevía a inquirir en tales asuntos tan íntimos?
    
    -Creo…, creo que me tengo que ir, señor, sí, se ha hecho un poco tarde, sabe, mi jefe, … menuda bronca me puede echar-le decía, levantándome y dejando con estrepito la lata sobre la mesa.
    
    - ¿Ibas a follarte a mi hija en horario laboral? -me preguntó, y el tono de su voz retumbó en mis oídos como si fuese el de un trueno anunciando la llegada de la tormenta.
    
    -No, no, estaba todo pensado, iba a darme tiempo, no…Bueno, me tengo que ir, un placer charlar con usted-le respondí, nervioso, caminando hacia el portal, sonriendo forzadamente y sintiendo que el corazón se me iba a salir del pecho.
    
    Un portazo anunció mi despedida, y creo que batí mi marca personal corriendo como una gacela para marcharme de allí.
    
    -Papá, ¡qué cosas tienes! - exclamó Cris, entrando en la cocina con una sonrisa y riéndose.
    
    -Pero ¿qué me estás contando? -preguntó ...
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