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La perversión de mi suegro
Fecha: 03/11/2024, Categorías: Incesto Autor: Alfil-1, Fuente: CuentoRelatos
... la mesa e incliné mi cuerpo. Noté sus manos pasar por toda mi espalda hasta llegar al culo, y sentí como lo apretaba con ganas. Yo ya no estaba excitada, más bien desesperada por sentir su polla dentro, mientras me seguía susurrando la historia tras mi espalda. En unos segundos, había bajado mi tanga y noté una profunda penetración que llenó por completo mi vagina. Comenzó a bombear con lentitud, e inquisitoriamente le pedí que siguiera la historia. - Vi como apretaba las pequeñas tetas con sus dos manos llegando a hacerla gritar! – continuó Roberto con ese mismo tono que me había puesto tan caliente – Sus embestidas aumentaron, en velocidad y potencia, haciendo que todo el cuerpo de su madre se arrastrará por media mesa. Pude ver su cara desencajada, y su cuerpo retorciéndose cuando se corría como una perra, y cuando pensaba que había acabado, Javier sacó la polla empapada del coño de su madre y buscó el agujero ligeramente amarronado de su pequeño culo. - Joder, dame más fuerte! Le grité después de haberme corrido – Quiero que me folles como se folla tu hijo a tu mujer! Me sentía totalmente fuera de mí. Era la primera vez que me corría y a la vez me quedaba insatisfecha. Era tal el morbo y la excitación que recorría mi cuerpo, que todo me sabía a poco. Mi experimentado suegro no me hizo caso, y siguió al mismo ritmo sabiendo que me crearía mayor desesperación. Parecía un director de orquesta marcando el ritmo de la melodía a los músicos, y en este caso, los ...
... músicos eran las diferentes partes de mi cuerpo. Alargó sus manos y me agarró mis grandes tetas, esas que ya le había visto desear con sus ojos vivos y chispeantes. Sentí como las apretaba para sentirlas sin que pudiera abarcarlas con sus manos. Creo que echaba de menos una tetas grandes viendo cómo eran las de su mujer. Sentí como tiraba de mis pezones llegando a hacerme gemir en una mezcla de dolor y placer. - Acerqué más el zoom – continuó hablando – y vi en plena pantalla como la atravesaba el pequeño culo con su polla dura y muy tiesa. Lo penetró tan profundamente que la espalda de su madre dibujo un arco imposible sobre la mesa! Ya me había puesto los cascos y había subido el volumen para poder oírlos bien. El gritó fue tremendo, supongo que una mezcla de dolor y placer, pues al segundo siguiente le gritó “ Mas fuerte hijo! Más fuerte!! “. Yo jadeaba sobre la mesa como una puñetera perra, pensaba en el cabron de mi marido fóllandose así a la zorra de su madre, cuando conmigo había sido tan púdico y estricto con el sexo. Cuántas veces había deseado que me follara así, cuando lo hacíamos a media luz y siempre en la misma postura sobre la cama. La rabia, la lujuria y la desesperación me dominaban de una forma incontrolada. - Métemela por el culo! Le grité después de haberme corrido de nuevo. Era la primera vez que me iban a meter una polla en el culo, pero ni pensé en que sentiría, tan solo quería recibir lo mismo que estaba recibiendo Ana en esa historia. Noté el ...