1. Mi primera amante en el trabajo (100% real)


    Fecha: 09/11/2024, Categorías: Confesiones Autor: DiegoCar123, Fuente: CuentoRelatos

    ... que no entendía pero que no me interesaban entender, solo quería sentir que ella no se sacaría mi pene de la boca por nada, ni siquiera para hablar.
    
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    Después de unos buenos minutos ella volvió a subir a la mesa, quería seguir con mi pene a dentro; yo quería agradecer lo que ella había hecho, así que me arrodillé y puse sus piernas en mis hombros, sentí como su cuerpo se estremeció, tal vez de sorpresa. Empecé a besar el interior de sus muslos, pasando mi lengua en círculos y acercándome cada vez más a su vagina, (me encanta hacer sexo oral pero mi novia de ese momento no lo disfrutaba tanto) había leído un par de libros y sabía un par de trucos, alargué lo que más pude el momento de chupar su clítoris. Pasaba mi lengua por sus labios, de arriba hacia abajo, primero en el lado izquierdo, luego en el derecho, ella temblaba.
    
    - Por dios, qué haces- Me dijo. No entendía si lo estaba disfrutando o si me estaba rogando para que llegara a su clítoris.
    
    Seguí pasando mi lengua hasta llegar a sus labios menores, los lamí y los apreté cuidadosamente con mi boca, no quería lastimarla, la penetré un poco con mi lengua, sentía como se retorcía.
    
    -Dios mío, dios mío, dios mío- Parece que no podía decir otra cosa, estaba perdida en el placer, subí con mi lengua hasta su clítoris y empecé a hacer círculos, apretaba con fuerza mi lengua contra su clítoris después de cada círculo que hacía, empecé con un movimiento lento, pero poco a poco fui acelerando, le metí un dedo y luego ...
    ... dos para ayudarme con el ritmo de mi lengua, pero noté que ese movimiento hacía sonar de nuevo la mesa, así que tuve que sacar mis dedos y ella tuvo que conformase solo con mi lengua, aunque en realidad creo que no se dio cuenta cuando deje de usarlos.
    
    - Métemelo por favor- Dijo
    
    - ¡No! - Le dije firmemente, - sabes muy rico, me gusta tu sabor, quiero disfrutar ese sabor un poco más- terminé de decirle para excitarla y también porque en realidad lo sentía, su sabor me encantaba.
    
    -Dios mío, dios mío, dios mío- volvió a retomar esas palabras hasta que las dejó atrás y se limitó a hacer pequeños gemidos ahogados. Mi pene estaba más duro que al principio, era momento de seguir dentro de ella.
    
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    La bajé de la mesa, quería penetrarla con fuerza y no quería que la mesa me distrajera, quedamos uno frente al otro, ella contra una pared, levanté su pierna izquierda con una mano y la sostuve a la altura de mi cadera, ella guio mi pene a su vagina y la empecé a penetrar con fuerza, sudábamos demasiado. La penetraba con rapidez de forma constante, ella me enterraba las uñas con fuerza en la espalda, no sentía dolor, solo era un indicio de que ella estaba a punto de venirse, igual que yo, aguanté lo que más pude mi semen, sabía que estaba a punto de venirme, lo sentía, pero quería intentar darle ese orgasmo. Como buen hombre, pensaba en dónde darle mi semen; mi primera opción era su cara, o su boca, pensaba en pedirle que bajara rápidamente para que se metiera mi pene en su ...
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