El estímulo auditivo de su compañera de piso
Fecha: 12/02/2025,
Categorías:
Lesbianas
Autor: MathewDream, Fuente: CuentoRelatos
... dibujaban el descubrimiento del espectacular cuerpo de su anhelada compañera y amante.
– ¿Te gustan mis tetas? Mira como me las aprieto y se ponen duros mis pezones…
– ¿Te gusta mi boca y como me chupo un dedo para ti…? Estoy a mil y no sé si voy a poder contenerme con tanta humedad…
Las manos de Lorena empezaron a explorar su cuerpo, primero por encima de sus ropas. Un conjunto que al haberse puesto cómoda bajo el abrazo del hogar, consistía tan solo en una camiseta de tirantes blanca, bajo la cual llevaba el sujetador y unas bragas, ambas prendas de color azul oscuro. Aunque poco a poco se fue deshaciendo del sostén con prisa, y sus abultados pechos se desparramaron ligeramente hacia los lados de su cuerpo.
Se los agarró para juntárselos y amasarlos imaginando las manos de quien no podía parar de desear.
– Mira como me tienes de mojada… Tengo tantas ganas de sentirte que no puedo evitar empezar a acariciarme…
Ese suave deslizar de piel con piel, de unas manos descendiendo hacia la entrepierna de la muchacha, para que dos de los dedos más habilidosos de su diestra aterrizaran en un clítoris sensible, hinchado y empapado fue imitado por la oyente, siguiendo con sus palmas masajeando bajo su la camiseta. Se pellizcó los pezones y se retorció sobre las sábanas mientras se satisfacía con la ayuda del estimulo de una leve respiración entrecortada, suspiros, gimoteos, y jadeos que se iban intensificando a veces y que provenían de su archivo de audio ...
... secreto.
– ¿Te gusta cómo abro mi coño para ti? ¿Cómo me toco por ti y cómo se me nota en la cara las ganas que tengo de correrme solo para ti?
Lorena decidió desnudarse por completo, agarró la almohada y se subió encima para frotarse contra ella apretando con sus muslos. Lo hizo para calentarse unos segundos y luego añadió sus dedos a la ecuación mientras la cabalgaba con extensos movimientos de esas caderas anchas y flexibles que poseía y de las que acababa de perder el control. Y mientras, su pelo rubio, largo y ondulado le cubrió el rostro sin que le importara, pues seguía con los ojos cerrados perdiéndose en su elaborada fantasía.
– Mira, voy a meterme dos deditos y a follarme bien con ellos.
– Así… ummm, entran tan fácil que a lo mejor meto otro más. Pensando en que fueran los tuyos…
– Y tu lengua… No sabes cómo necesito sentir tu lengua aquí abajo.
Instintivamente Lorena acercó su anular y corazón, sacó su lengua de la boca, salivando y pensando que su propia humedad impregnada en sus dedos era de su compañera. Sus labios gotearon un poco de saliva hacia su barbilla, la cual continúo su trayecto hacia su escote y su precioso vientre de chica curvy.
E inmediatamente después decidió que ella también necesitaba tener un par de dedos bien dentro.
Se tumbo en la cama con el brazo derecho estirado entre su cuerpo y el colchón, apretando uno de sus pechos con la mano izquierda y empujando sus dos falanges más largas hasta dentro, de forma rítmica, usando la palma ...