1. Un jueguecito morboso


    Fecha: 17/02/2025, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Spintria, Fuente: CuentoRelatos

    ... abro los ojos. Dios...
    
    Sus pechos asoman por completo a través de su abrigo abierto y se balancean a cada movimiento. Sus pezones duros como el hielo. Y su mirada viciosa. Me mira a los ojos a la vez que se traga una vez tras otra mi gran polla. Pero lo que hace que no pueda seguir siendo capaz de contenerme, es ver cómo se introduce un par de dedos en su coño mientras me engulle. Y comienza a hacerlo mucho más rápido tras averiguar, imagino que por mi cara, que voy a correrme.
    
    Sabe que la explosión es inminente y aun así no deja de devorarme. Joder... Siento cómo todo lo que tenía guardado para este momento comienza a alborotarse en mis huevos y se abre camino recorriendo el interior de mi polla. Voy a correrme en su boca. Uff... Joder...
    
    Entonces llega a mis oídos un sonido el cuál adoro. Sonido celestial. Esa música procedente de su coño húmedo al introducir sus dedos también mojados. Lo hace muy rápido. Me pone muy perro ese ruidito. Va a correrse conmigo.
    
    Intentamos contener nuestras palabras. A cambio sólo surgen gemidos... un Uff, un Ahh... Me corro dentro de su boca con una energía brutal. Ella la mantiene cerrada, apretando mi polla con sus labios. Como siga saliendo mi cálida leche de esa manera acabará por asfixiarla.
    
    Gime con fuerza, aunque con la boca cerrada, y dos dedos en el interior de su coño. Se está corriendo, y lo hace mientras comienza a tragar mi esperma caliente.
    
    Me ...
    ... quedo vacío. Me tiemblan las piernas. Estoy relajado. Lentamente me libera de su boca procurando no dejar rastro de poción mágica. Y me observa con mirada perversa.
    
    Ríe porque no es capaz de levantarse al estar de cuclillas, y tras un par de intentos cae hacia atrás quedando sentada sobre su culo.
    
    Vaya... Ahora sí puedo ver su raja en un primer plano. Está totalmente mojada, y sólo la parte superior de ésta y el pubis contienen algo de vello. Precioso. Morboso.
    
    Al darse cuenta cierra sus piernas rápidamente y pone cara de ¿Qué haces mirando ahí, cochino? Me sorprende. Total, acaba de comerme la polla y tragarse mi semen. Mirarle el chocho no creo que sea tan grave, ¿no?
    
    Y se incorpora con una torpeza de lo más cómica. Es adorable. Me encanta esta mujer.
    
    Se me ocurre que debe querer ir al baño o, como mínimo, necesitar una toalla. Pero no me mira, se está abrochando el abrigo, y el pacto era que no podíamos hablar durante todo el juego desde que llegaba hasta que salía por esa puerta, tras haberse metido mi polla en la boca hasta correrme. Así que espero y mientras tanto me subo el pantalón.
    
    Impecable. Parece que no ha pasado nada. Sigue con su pelo perfecto, su abrigo abrochado y sin rastro de bebida energética en sus labios. Le hago gestos para que vaya al baño, pero me deja desconcertado ver que, tras guiñarme un ojo y regalarme una pícara sonrisa, abre la puerta de mi piso y...
    
    Se larga. 
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