1. Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (12)


    Fecha: 07/03/2025, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... no le había afectado aunque la sangre ya comenzaba a correr con prisa por su cuerpo. Miró a la joven que seguía tirada en la cama observando el techo aunque tras sus gafas se podía sentir que no prestaba atención a nada.
    
    —¿Sabes jugar a la consola?
    
    —¿Qué si sé? ¿Estás de broma? —Carol pareció activarse como si tuviera un resorte en su espalda.
    
    —¿Quieres que te machaque un poco? —señaló la tele del cuarto donde una videoconsola reposaba esperando que la usasen.
    
    —¡Estás muerto!
    
    Los juegos se fueron sucediendo mientras aporreaban los mandos entre gritos, empujones y tragos de cerveza. Por un momento a Sergio se le fue todo de la cabeza, su malestar, la relación con su madre, la partida de casa… todo. Solo estaba allí, en una habitación, junto a una joven que acababa de conocer mientras se bebía unas cervezas y se lo pasaba de maravilla.
    
    Echó un vistazo por un momento mientras Carol se mofaba de la aplastante victoria a la que le había sometido y vio sus ojos, estaba feliz, lo sintió. Por algún extraño motivo sus ojos brillaban con luz propia, ajenos a la luz que manaba la bombilla del techo, desprendían una luz de mil soles. Eran dos páramos verdes donde perderse, donde descansar, aunque por algún motivo, sintió que eso era novedad. Hasta ese momento, los había visto rojos y apagados, sin embargo ahora vivían con fuerza, como un fuego descontrolado.
    
    Terminaron tarde, cerca de las once y con las ocho latas de cervezas totalmente acabadas. Sergio acompañó a ...
    ... la puerta a su nueva amiga y ella se paró en el umbral antes de despedirse.
    
    —Pues estuvo bien, tenemos que repetirlo.
    
    —¿No te perderás de camino a casa? Puedo esperar hasta que entres, tengo tiempo. —Carol se rio de forma estridente, el alcohol la afectó en la última lata y a Sergio… en la tercera.
    
    —Creo que eres un poco tonto… solo un poco ¡eh! —añadió ella saliendo al pasillo— Otro día nos vemos.
    
    Carol se despidió con la mano, caminando despacio por la moqueta del pasillo en dirección a la puerta 16. Sergio le echó un vistazo con su personalidad ardiente que solía salirle cuando bebía. La chica no estaba nada mal, tenía un cuerpo delgado y de rostro era bonita. No era una belleza espectacular, lo que más llamaba la atención de ella, al menos para el joven, era su personalidad. Algo arrolladora y al principio llegando a ser desquiciante, pero pasando un rato largo en intimidad se había convertido en alguien muy entretenida.
    
    Se vio en un momento cómplice, lo habían pasado bien y podía ser un buen instante para preguntar por algo que le había hecho pensar desde el momento que la vio. En realidad no era una buena oportunidad, por muy bien que se lo hubieran pasado, apenas estuvieron dos ratos juntos. De todos modos, Sergio se lanzó.
    
    —Carolina, —ella se dio la vuelta. Separando con su mano el pelo que se le quedó en el rostro y dejándolo detrás de la oreja para que le llegara hasta casi los hombros— te veo una chica superfeliz. ¿Te puedo hacer una pregunta sin ...
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