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Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (12)
Fecha: 07/03/2025, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... que compró el día anterior con idea de que el sentimiento de culpa pudiera aflorar, sería su pase de bienvenida, o eso esperaba. Eran cerca de las nueve de la noche y estaba claro que Carol estaría en su habitación, los planes de la residencia siempre eran dentro de las cuatro paredes. Levantó sus nudillos, sujetando en la otra mano las frías latas. Dos golpes contundentes fueron suficientes. —¿Quién es? —se escuchó al otro lado una voz medio adormilada. —Soy Sergio. —un saltó y después unos pasos por dentro de la habitación. Se abrió la puerta descubriendo a una Carol en pijama y con el pelo enmarañado. —Me has pillado en la cama. —Venía a devolverte esto. —mostrando las latas en el aire— Aunque si es mal momento… —¡Trae eso aquí! —se las arrebató y volvió a su cama. Mirando a Sergio que aún seguía en la puerta le añadió— Si no vas a entrar cierra la puerta. El joven pasó con calma, como si fuera la primera vez que lo hacía y el nerviosismo le invadiera. Aunque aquel pequeño temblor que tenía en todo el cuerpo se debía a que sería la primera vez que preguntaba a una “amiga” por sus sentimientos. Lo había hecho sobre todo con su tía, pero aparte de ella, no era partidario de hablar de ese tipo de cosas, ni siquiera con sus verdaderos amigos. —¿Qué tal, Carol? —ella no respondió, lo vio como un formalismo— He venido para preguntarte una cosa. La joven le miró con los ojos abiertos, prestando toda la atención a su nuevo amigo y sabiendo por donde ...
... irían los tiros. —¿Estás mal por lo que te pregunté el otro día? —preguntó sin titubeos— Como no nos hemos visto y eso… —a Sergio le costó un mundo soltarlo, pero una vez que las palabras fluyeron, pareció tan sencillo… —¿Estás pidiéndome perdón, por preguntarme si había llorado? —el muchacho alzó los hombros— Y me traes cervezas… la verdad que tienes que ser muy popular entre las chicas. —Pues si te soy sincero… no mucho. —nunca lo había sido, esta era la época que más sexo y amor había tenido con diferencia en su corta existencia. —Pues a mí con esto me ganas. —abrió dos latas, una para cada uno— O sea que, ¿vienes a pedir perdón por preguntarme eso? —asintió— ¿Cómo pensabas que me podía ofender algo así? —No sé… —no tenía ni idea, era lo que sentía, llámalo presentimiento… —Si me preguntaste algo, era porque te preocupaste por mí, ¿no? Pues me da que es casi como un halago, es imposible que me enfade. ¡¿Quién coño se enfadaría por eso?! Levantó la cerveza en alto y Sergio entendió rápido que buscaba brindar con él. Chocaron las latas y alguna gota salió mojando un poco la cama, los dos se sonrieron. —Dale un trago, que no me las voy a beber todas. Eso sí, no creas que por unas cervezas te voy a contar lo que me pasaba, con admitirlo ya te tienes que quedar satisfecho. —Es un comienzo. —ambos rieron mientras se miraban y escuchaban de fondo la televisión. Comprendieron simultáneamente que se llevaban a las mil maravillas. Carol volvió la vista a la ...