1. Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (12)


    Fecha: 07/03/2025, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... nada, mordiéndose nerviosa el labio, pensando que quizá… algún día se lo podría contar. Su mente le preguntaba “¿por qué no? Es majo”, pero ella todavía rehusaba, la confianza es algo que hay que labrar y ella… tenía malas experiencias confiando en la gente.
    
    —Quizá… otro día… —acabó diciendo en un tono más serio de lo normal.
    
    —No pasa nada, solo que ahora me tienes que pagar las cervezas. ¿No hay problema, verdad?
    
    Carol se giró y le dio un leve golpe en el brazo a su amigo, ambos se volvieron a reír en la intimidad que daban aquellas cuatro paredes. Con la primera cerveza acabada y algo de chispa alcohólica en su cuerpo, Sergio se levantó a dar un paseo por las paredes para cotillear con descaro. Aprovecho que Carol estaba en el servicio.
    
    —¿Te gusta el manga? —preguntó según escuchó como se abría la puerta.
    
    —Sí, los comics en general. —anduvo hasta el estante donde observaba Sergio. Miró los que tenía y le comentó— No tengo el dinero que me gustaría para comprarme todos los que quiero.
    
    —Cuando trabajes y tengas tu vida “adulta”.
    
    —Quién sabe. ¿A ti te gustan?
    
    —Sé muy poco, apenas vi cuando era pequeño lo típico, Naruto, Dragon Ball, Los caballeros del zodiaco y poco más.
    
    —¿Quieres llevarte uno? —Carol nunca había dejado uno de sus mangas, ni siquiera a sus parejas. Incluso ella misma se sorprendió de sus rápidas palabras. Igual estaba un poco borracha.
    
    —Gracias, pero ahora no podría leerlo, con los dichosos seminarios… Estoy un poco hasta ...
    ... arriba.
    
    —Más adelante si quieres. Ahora… —pasó las manos por ellos y cogió el último que había en la balda— me faltan dos para terminar con esta serie. Tengo que mirar por internet a ver si los encuentro.
    
    Volvieron a sentarse con la primera cerveza ya terminada y Sergio se recostó en la cama como bien había hecho la chica en la suya.
    
    —¿Los fines de semana qué haces?
    
    —Depende —respondió Carolina tumbándose del mismo modo—. Algunos vuelvo a casa, otros me da pereza y me quedo. Aunque esto sea muy aburrido, me da pereza salir, luego estoy todo el día en la habitación y me arrepiento. —alzó los hombros sabiendo que era una contradicción, pero así era ella— Aquí pocos se quedan… el viernes casi todos emigran como los pájaros.
    
    —Sí, lo mismo me dijo Javi. Le comenté para salir o algo, pero nada, se marcha siempre, una pena.
    
    —Si te vas a quedar y te aburres, pues ya sabes dónde…
    
    De pronto algo la cortó, su móvil empezó a zumbar encima de la mesa. Con cierta pereza se levantó de la cama y cogió el parpadeante teléfono. Se colocó las gafas de ver y miró lo que la luz la indicaba, la estaban llamando. Girándose con rapidez miró el rostro de su amigo.
    
    —Sergio, podemos seguir otro día. —señaló el móvil— Es importante. Lo siento, tengo que coger.
    
    —Claro, claro.
    
    Se levantó con algo de pereza, pero caminó hasta la salida con algo de premura, la cara de su nueva amiga le instaba a ello, la llamada parecía demasiado importante. Al cuarto tono puso un pie en la salida y ...