Plantas seménfagas
Fecha: 29/03/2025,
Categorías:
Fantasías Eróticas
Autor: giacomo319, Fuente: CuentoRelatos
... me pareció una especie de Orquídea, bastante extraña, con flores maravillosas de varios colores y con unos atípico tallos gruesos en algunas partes y finos como hilos en otras, me extraño la fortaleza que se apreciaba en ellos, más que tallos, parecían surgir de un ser musculoso y correoso. Mi somnolencia aumentaba, sentí algo de cansancio, por lo que me senté, recargado en el árbol para disfrutar un rato más de esa fragancia que me tenía embobado.
Sentado, sintiendo la paz que da el bosque, cerré mis ojos para llenar mis oídos de los sonidos de la naturaleza. Al abrirlos, me sobresalté sobremanera al ver que una de las flores de aquella hermosa planta estaba justo en frente de mi rostro, estaba preparado para saltar como un resorte, cuando de la planta emergió como un gas, una ráfaga totalmente impregnada del embriagador aroma de la planta. Ya no pude hacer nada, quedé de inmediato paralizado, no podía mover un dedo pero estaba totalmente consciente, estaba aterrorizado ¿Cómo era posible que una planta actuara de esa forma tan extraña? pero al poco tiempo, como si de una droga se tratara, mi cuerpo y mi mente estaban totalmente relajados y me sentía de maravilla. Hoy todavía doy gracias por el efecto narcótico del gas de la planta, porque si el terror inicial hubiera continuado y de no estar paralizado, habría salido corriendo de la extraña situación y de lo que pasó a continuación, algo completamente sorprendente y fuera de la realidad...
Como si fuera un nido de ...
... serpientes, las hojas, los tallos y las flores, de una forma lenta, pero muy suave y agradable comenzaron a rodear mi cuerpo, la sensación era extraña y gratificante, aunque pensé que estaba siendo víctima de una planta carnívora, el efecto de aquel aroma con su efecto narcótico me mantenía en calma. Una vez rodeado mi cuerpo por la planta, comenzó a moverse para acariciar todo mi cuerpo, en ese momento eran los tallos los que más actuaban sobre mi, la textura de la planta era suabe y sus movimientos, no podría describirlos de otra forma, muy cariñosos y sensuales. Mi mente, calmada por el narcótico, seguía en modo supervivencia, no podía moverme y seguía pensando que el único fin de esa planta era alimentarse de mi cuerpo, pero no sentía miedo, pensé que esa sería una forma de morir muy agradable.
Mientras mis pensamientos eran de "adiós mundo cruel", dos hermosas flores comenzaron a introducirse dentro de mis shorts, la misma fuerza con la que intentaban acceder a lo que yo pensaba que querían, mi pene, hicieron que el short se me bajara un poco, dejando un miembro flácido al aire. Tal vez, pensé, era una planta come penes. Una vez expuesto, las dos flores empezaron a frotar mi pene con sus suaves pétalos, mientras secretaban un tipo de lubricante que hacía que las caricias fueran más agradables. No lo pude evitar, en pocos segundos ya tenía una erección a tope, mi pene estaba tan rebosante de sangre que, de no haber sido por el narcótico, creo que hasta me habría dolido. De ...