1. Plantas seménfagas


    Fecha: 29/03/2025, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: giacomo319, Fuente: CuentoRelatos

    ... pronto, una de las flores introdujo mi pene dentro de ella, no podía ver los que hacía con mi pene en su interior, pero sentía como si un tipo de lengua, muy suave y húmeda, lamiera con frenesí el frenillo de mi pene y se enfocaba en un continuo masaje por todo el glande, el placer que me hacía sentir iba en crecimiento, yo por mi parte no podía creer lo que veía y sobre todo lo que sentía. La otra flor comenzó a dar un exquisito masaje a mis testículos y mi entrepierna, para una descripción análoga ¡Me estaba dando aquella planta la mamada de verga más exquisita que jamás nadie me había dado! No había de otra, flojito y cooperando.
    
    No sé si sería el efecto del narcótico, pero el placer que me hacía sentir aquella flor era más que suficiente para haberme corrido rápidamente, pero no fue así, el placer era por momentos tolerable y en algunos momentos, no intolerable, pero si demasiado para lo que había conocido hasta el momento, mi pene seguía dentro de la planta, esta lo envolvía, lo lamía lo apretaba lo succionaba. Me encantaría haber visto lo que sucedía en el interior, pero me tenía totalmente encapuchado. La otra planta intensificaba también el rico masaje en mis testículos. De pronto sentí un tallo delgado, muy lubricado comenzar a explorar por mi ano, algo así como un delicioso beso negro. Mi verga se puso más dura, esta planta me estaba comiendo, no en el sentido estricto de la palabra, estaba abusando de mi sexualmente y no me importaba para nada. Aunado a que ...
    ... estaba totalmente abrazado por los tallos que se movían y las caricias por todo mi cuerpo no cesaban. De haber podido moverme, habría dado un respingo cuando el tallo que deliciosamente jugaba con mi ano comenzó a introducirse en mi recto, ya dentro comenzó a retozar causándome un placer que no había experimentado, podría haber dado otro respingo cuando sentí otro tallo de mayor tamaño que comenzaba a seguir al que se encontraba dentro de mí, empujando, siendo más invasivo para introducir junto al tallo más delgado que ya se encontraba masajeando de forma deliciosa. Entro de una forma lenta, implacable y sin dolor. Una vez dentro, comenzó a engrosarse y desengrosarse, produciendo un masaje que jamás había sentido en el área de mi próstata, por qué negarlo, era exquisito y aumentaba al mismo tiempo el placer que mi pene ya sentía. En ese momento, me privé, ya no pensaba, ya no analizaba, todo era placer abrazado por esa fantástica, sensual y aromática planta.
    
    Tanto placer no podía desembocar de otra forma, comencé a sentir la ola de placer que llega antes de tener un orgasmo, sentí mi pene crecer de una forma descomunal. La planta también los sitio, en ese momento se apartó y una gran cantidad de flores rodearon mi pene que, en conjunto, con no sé con qué órgano interior, lamían al unísono mi pene, unas de abajo a arriba y otras en sentido contrario, provocando que la ola que ya sentía saldría de mi interior en cualquier momento convertida en un tsunami. Estalle en el orgasmo ...