1. Vacaciones con papá (3)


    Fecha: 31/03/2025, Categorías: Incesto Autor: Karen_93, Fuente: CuentoRelatos

    ... despojándonos de la poca ropa que nos quedaba. Cuando mi padre liberó su tremenda erección, mi madre y yo nos lanzamos a comérsela como dos locas. Nuestras lenguas se entrelazaban alrededor de la polla de mi padre, mientras tanto él, metía sus dedos, en nuestros ya húmedos coños. Mi madre no aguantaba más, se montó sobre mi padre y de un solo golpe, se metió toda su polla, mientras gritaba de placer.
    
    En ese momento llamaron a la puerta, a mis padres no pareció importarles, ya que seguían a lo suyo, yo fui a abrir, sin darme cuenta de que estaba desnuda. Por suerte para mí, la persona que estaba al otro lado, era Laura, nuestra chica de la limpieza, que nada más verme se lanzó a mí y comenzó a besarme.
    
    Los cuatro estábamos en cama, mamá montaba a papá y Laura estaba encima de mí, masturbándome y comiéndome las tetas. Mi cabeza no conseguía asimilar toda la situación, en cuestión de dos días, pasé de ser una chica normal, con una vida sexual de lo más común, a ser la puta de mis padres, a la que todo el mundo se follaba y lo más extraño, es que parecía que lo hubiera hecho toda mi vida, me sentía bien, me gustaba y por eso no quería parar de hacerlo.
    
    M: Nena, creo que es hora de que nos cambiemos y vea como te follas a tu padre. Mientras tanto, yo puedo ir conociendo a Laura.
    
    Y: Claro mami, como tú quieras.
    
    P: Ven aquí nena, me muero por follar ese coño tan apretadito tuyo.
    
    L: Encantada señora, no sé si quiere que le de dos besos o que le coma un rato el ...
    ... coño.
    
    M: Jajaja, me gusta esta mujer, prefiero que me lo comas y si lo haces bien te daré los besos que quieras.
    
    No sé que me daba mas morbo, si papá follándome o ver a mamá haciendo un 69 con Laura. De repente, mi padre nos movió y sin salir de mí, me tumbó en la cama y comenzó a follarme más fuerte. Sabía que pronto se correría y mi orgasmo, estaba cerca.
    
    Mi excitación iba en aumento, tras escuchar a mamá y a Laura correrse y cuando las dos se acercaron a mi y se metieron mis pezones en la boca, fue ya demasiado. Las dos me los mordían y mes chupaban, como si fueran uno de esos juguetes que tienen los bebés, cuando le salen los dientes. El dolor se mezclaba con el placer, mi orgasmo estaba cada vez más cerca, hasta que noté los chorros calientes de semen de mi padre en el interior de mi coño, en ese momento, ya no pude más y me corrí, como nunca antes lo había hecho.
    
    Papá y yo no podíamos más, y quedamos tumbados uno al lado del otro mientras mamá le limpiaba los restos de semen a papá y Laura me los limpiaba a mí. A partir de ahí no recuerdo más, a mis ojos les costaba mantenerse abiertos y mi cuerpo pedía urgentemente una tregua.
    
    El olor a mar y el aire fresco, empezaron a inundar mis sentidos, estaba tranquila, algo dolorida, pero satisfecha. En seguida, comencé a notar caricias y besos por todo mi cuerpo, era agradable y mis ojos comenzaron a abrirse lentamente.
    
    M: Buenos días dormilona, ¿cómo estás cielo?
    
    Y: ¿Qué hora es? Bien, un poco dolorida, pero ...
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