Vacaciones con papá (3)
Fecha: 31/03/2025,
Categorías:
Incesto
Autor: Karen_93, Fuente: CuentoRelatos
... bien.
P: Es casi la 1 de la tarde. Es normal, después de una sesión de sexo duro.
M: Te dejamos dormir, estabas agotada. Ahora levántate, date una ducha, que ahora te doy una de mis pastillas milagrosas para que te deje de doler todo.
Y: Está bien, ¿dónde vamos a ir?
P: A comer y luego a la playa. Te hemos comprado unas cosas.
Y: Oooh vaya, que bikini tan bonito y tan pequeño. ¿Y esta caja que es?
M: Es una bala vibradora. Tienes que metértela en el coño y nosotros la manejamos con este mando, ya verás que divertido.
Tras ducharme mi padre me estaba esperando sentado una silla, me obligó a ponerme sobre sus rodillas, boca abajo, quedando mi coño expuesto a mi madre, que me miraba con cara de traviesa, mientras sostenía la bala vibradora, poco a poco, me la fue metiendo, hasta que quedó dentro de mí. Era una sensación rara, estaba frío, y sentía que en algún momento se podría caer, pero a los pocos minutos, ya no me acordaba de que la llevaba dentro.
Una vez listos, salimos a comer, todo fue normal, hasta que llegamos al mismo restaurante, donde el día anterior habíamos estado papá y yo. En mi mente comenzaron a reproducirse, como si de una película porno se tratara, todas las escenas vividas con aquel camarero. De repente, una voz me sacó de mis pensamientos, era él, el mismo camarero, que se había corrido en mi boca el día anterior, no sabía si mirarlo a la cara o salir corriendo de la vergüenza.
C: Buenos días señores, me alegro mucho de ...
... volverlos a ver.
P: Buenos días, te dije que volveríamos. ¿Cariño no saludas?
Y: Buenos días.
C: Les tengo reservada la misma mesa del otro día, pero hoy está lista para los tres. Pasen por aquí.
Mientras caminábamos a la mesa, mis padres me miraban con una sonrisa en la cara, yo no sabía donde mirar, porque mirara donde mirara solo veía gente. ¿Dónde estaba el ambiente íntimo del día anterior? Ahora solo había gente y más gente, y tenía la sensación de que todos me miraban, como si supiera lo que había hecho en mi anterior visita.
Una vez sentados, exactamente en la misma silla de la otra vez, mis padres no dejaban de lanzarse miradas de complicidad, no sabía que tramaban hasta que lo entendí. Una suave vibración comenzaba a hacerse notar en mi interior, era agradable, pero poco a poco mi cuerpo se iba despertando.
Mientras mirábamos la carta pensando que comer, la vibración iba aumentando y mi cuerpo lo hacía con ella. En ese momento llegó nuestro amigo el camarero a tomar nota y la vibración, seguía en aumento, empezaba a ser demasiado y me lamenté de no haber investigado un poco como funcionaba aquel juguete. Miré de reojo a mi madre y enseguida supe que era ella la que tenía el mando, estaba empezando a notar como mi orgasmo se formaba dentro de mí y solo pensaba, en la cantidad de gente que había y de como el camarero me miraba, hasta que por fin se fue.
Y: Por favor mami, no aguanto más, esto está lleno de gente.
M: ¿No te gusta cielo?
Y: Sí mucho, ...