1. Paco de repente aparece (capítulo diecinueve)


    Fecha: 04/08/2025, Categorías: Gays Autor: osazo21, Fuente: CuentoRelatos

    Después de aquella escapada de casa de Coque y lo que me había hecho, mi regreso con Luis, “El caballo” y los meses que pasé con él, regresé al pueblo, ya había casi olvidado por completo a Coque. Un día me pasé por la Placita y allí como de costumbre estaba William sentado en uno de los bancos del parquecito.
    
    - ¡Culazo!, ¿qué se cuenta? - fue su bienvenida cuando me senté a su lado.
    
    - ¡Tú como siempre, de guardia a ver que cae! - le respondí a modo de saludo.
    
    - ¡Y tú buscando pinga pa´ese culo!
    
    No pude responderle porque en eso alguien pasó veloz rumbo al baño.
    
    - ¡Ven, ven…!
    
    Yo lo seguí al baño, el tipo que había pasado estaba en una de las cabinas. William me indicó que me agarrara del lavamanos y me bajó el pantalón, me abrió las nalgas y empezó a lamerme el culo. No pasó mucho tiempo cuando escuché que abría la puerta de la cabina, no lo miré directamente para no provocarlo, aunque sí de reojo lo miré. Bueno, miré su sombra porque la oscuridad no dejaba ver mucho. El tipo no se movió, se quedó allí mirando y William empezó con su comentarios que eran más para el desconocido que para mí.
    
    - ¡Coño, qué culo, parece un chocho! - se irguió y puso su pinga en mi culo ensalivado. - Este chocho quiere rabo.
    
    Me pasaba su rabo por las nalgas como si fuera una brocha, el desconocido encendió una fosforera para ver mejor, la apagó enseguida pero no se fue, significaba que le estaba gustando.
    
    - ¡Ven, tócale el chocho a este maricón!. - fue la invitación de ...
    ... William.
    
    Sentí su mano agarrar una de mis nalgas, deslizarse hasta el culo ensalivado que William había ya trabajado.
    
    - ¡Métele el dedo pa´que veas lo caliente que lo tiene! - lo instó William y el tipo metió su dedo con timidez.
    
    - ¡Cojones, qué caliente lo tiene! - se le ocurrió decir.
    
    - ¡Síngatelo! - le dijo William, al ver que el tipo dudaba empezó a meterme su pinga, yo gemí para que el otro supiera lo que estaba pasando. Volvió a encender la fosforera para ver. William era un maestro solo había metido la cabeza y pedacito para dar impresión. Cuando lo vio mirando la metió hasta atrás. Yo me retorcí, suspiré, jadeé porque de todas maneras no era fácil. - ¿Quieres darle pinga? A este le gusta y lo ves, no ha dicho ni pío…, toca, toca cómo lo tengo clava´o.
    
    Sentí la mano del desconocido palpando mi culo lleno a reventar con la pinga de William. Aquel toqueteo duró más de la cuenta, ya no sabía si tocaba mi culo o la pinga de William, al parecer era lo que William perseguía desde el principio y no me hubiera extrañado que me sacara la pinga y se la metiera al tipo, pero me confundió. Sacó su pinga y escuché como el desconocido se desabrochaba el pantalón y me ponía su pinga en el ojete. Fue una singada rápida, empujaba con dureza, a lo macho, también sentía la mano de William tocando y al rato todo había terminado. El tipo sacó su pinga, la limpió en mis nalgas y se fue sin decir nada. Yo me puse el pantalón y salí con William.
    
    - Culo, eres el mejor…, ya ...
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