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¿Violación?
Fecha: 02/10/2023, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: PPTon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... cuánto tiempo que para mi, sólo fueron segundos. Definitivamente mi amigo había tenido un largo periodo de abstinencia, sólo así podría explicar la potencia y bastedad con que me estaba surtiendo. Fue tanto el semen que me proporcionó, que me dejó el vientre ardiendo en calentura y mi culo totalmente embarrado de ese preciado líquido que tuvo que salir por entre mis paredes rectales y algún resquicio de la verga que lo permitía. El hombre quedó exhausto, pero con la erección aún vigente y yo, encantadamente ensartado con todo el falo adentro, seguía haciendo movimientos de arriba abajo, sintiendo el placer de cómo entraba y medio salía, tan delicioso espécimen. En esa posición nos quedamos quietos hasta que sentí que todo se estaba saliendo de mí, el pito por su flacidez y los mecos por su abundancia, por lo que me rodé a un lado y con toda la mano extendida, regué los líquidos salientes por algunas partes de su cuerpo y el mío, yo al igual que él nos posicionamos uno al lado del otro con la intención de reposar y reparar energías, sobre todo él que había hecho el mayor esfuerzo. Me quedé quieto con un caliente falo en mi puño, recorriendo lo que me había hecho mi amigo Edgar y deseando que se repitiera lo más pronto posible. Absorto en esos dulces pensamientos y a punto de quedarme dormido, oimos que tocaron la puerta, de inmediato ambos nos pusimos alertas. Yo le susurré si esperaba a alguien y me contestó que no, a la vez que se ponía el short y yo, poniéndome mi ...
... camisón, corrí hacia la recamara cerrando la puerta tras de mí. Por varios minutos oí varias voces y algunas risas, luego entro mi amigo para decirme que eran 3 amigos que andaban en la farra, que tenían la intención de quedarse un rato y me preguntó si no había problema. Claro que había problemas y muchos, pero me dijo que estarían en la otra recamara y en la sala y que nomás se tomaban una y se irían. No me latió, pero no podía hacer nada a más de media noche y luego, ¿A dónde iría? Con todo el miedo del mundo, no me quedó más que esperar a ver qué sucedía. Obviamente me quedé en estado de alerta y con la tenue luz de la lámpara de buró de mi lado encendida, no podía quedarme dormido. Durante no sé cuánto tiempo, se oyeron sonidos de que se estaban cogiendo, lo que me tranquilizó un poco, deduje que sólo se trataba de sexo entre ellos. Sin embargo, no paraba de pensar en lo que podría venir después. Que iba hacer si entraban. Si me negaba o resistía hacer lo que me ordenaran sería como ponerse una pistola en la cien o exponerme a un maltrato físico, a una violación multitudinaria. Me asustaba mucho amanecer en la calle totalmente desnudo y golpeado, muerto quizá. Esos pensamientos hicieron sentir que mi cuerpo estaba tan aguado como una gelatina mal procesada. A punto de estallar y soltar el llanto, sentí que por mi entrepierna corría una gota de líquido pre seminal. Increíble, pero estaba excitado. Entendí que mi cerebro estaba diciéndome algo, que haber oído cómo se cogieron ...