1. Cueva escondida


    Fecha: 06/10/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Rafael, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... de mi primo estaban acariciando el feroz paquete de Mario, detalle que no escapó a la atención de Mario, quien simplemente me dio una sonrisa y un guiño al alzar mi mirada a él.
    
    - El patroncito me ha contado que son compañeros de juego, allá en la capital - me dijo Mario, a lo que simplemente sonreí. En ese momento las manos gruesas y fuertes de Mario se posaron sobre mis piernitas. 
    - No tengas miedo Ale, que no caerás, no tengas miedo al caballo, que cuando termine el día, serás un experto en cabalgata - y soltó una risa, al tiempo de acariciarme mis huevos y mi pija, que para entonces estaba bien dura, y luego apretar su duro bulto por mi culito virgen tanto de roces, toqueteadas y obviamente penetraciones...
    
    Luego de aproximadamente veinte minutos, llegamos a una elevación del terreno que tenía, cuesta abajo, una especie de valle cubierto de tupida vegetación al que teníamos que bajar, pues en su base corría el arroyo. - Ale, ves estamos en la "Piedra Quemada", dijo Mario. Agárrense bien chicos ! esto está bien empinado ! - agregó, riéndose al unísono con Carlos, quien conocía bien el recorrido por lo que pude notar. Entonces comenzamos el camino cuesta abajo, lo que hacía que Huracán se mueva de un lado a otro, por lo que me fijé como garrapata a la silla de montar, y Mario rozaba su fuerte pecho y la cintura a mi espalda.
    
    Luego de dos o tres minutos de cabalgada cuesta abajo, que pareció una experiencia de montaña rusa, nos encontramos en un lugar de lo más ...
    ... hermoso : árboles altos se encontraban en sus copas, formando una especie de techo que proyectaba su sombra sobre el suelo cubierto de una verde hierba. Era un alivio estar allí, pues luego de cabalgar en el fuerte sol, estábamos empapados en nuestro propio sudor, y la sombra fresca de ses lugar invitaba al descanso y al ocio.
    
    Mario señalo luego a un claro como a treinta metros del bosquecito. - Allí lo tienes, Ale, el nuestro arroyo ! Y también la cueva escondida... Era sencillamente hermoso, la corriente de agua era como de 15 metros de ancho, y corriente arriba, había una cascada natural como de cuatro metros. Me quedé mirando el arroyo desde el borde, totalmente embelesado. La cascada era magnífica, y había una escalera natural de piedras a uno de sus costados que alcanzaba la cima de la misma. En ese momento, me di vuelta y ví a Carlito y a Mario ya totalmente desnudos ! Se habían quitado la ropa cuando yo observaba el arroyo, y el espectáculo me dejó boquiabierto. Mientras que a Carlos yo lo había visto desnudo en varias ocasiones y juegos sexuales, y incluso nos habíamos masturbado mutuamente, nunca había visto encuerado a un chico de la edad de Mario.
    
    Éste contaba con un físico increíble, pero lo que más me llamó la atención fue las dimensiones de su pija no circuncidada. Realmente una verga enorme, tanto de largo como de gruesa, y unos huevos grandes y redondos bien fijos a la base, los cuales levantaban la pija y la hacían caer sobre ellos hacia el frente, ...
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