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LAS TRES GRACIAS 3
Fecha: 18/12/2023, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... ¡sus corridas se habían acumulado! -¿Sabés papito? Me hubiera gustado que hagamos un video donde vos me estás cogiendo… -¿Para qué? ¿Acaso te vas a olvidar? -No, nunca… Pero me gustaría tenerlo para verlo cuando vos te vayas… -Cuando yo me vaya, podés venir a casa las veces que quieras. -Siii…, pero tengo que ir con mamá…, o con mi hermana. -¿Qué problema hay? Ellas vendrían muy contentas. -Pero…, yo quisiera estar…, bueno, como cualquier mujer…, sola con vos. -¿No te gustó ver como mami y Feli cogían conmigo? -Sí, me gustó. Pero…, bueno, quisiera estar a solas… -¡Si hace como dos horas que estamos cogiendo y nadie molestó! – Recordé algo que alguna de las chicas me había dicho. - ¿No será para mostrarlas a tus amiguitas? -Bueeee…, ellas no me van a creer cuando les diga que me estuviste cogiendo como dos horas… -¿Por qué te tienen que creer? -¡Porque me cargan porque era virgen y no me iba al baño con los chicos, como hacen ellas! -¿Y a vos qué te importa? ¡Vos sos más mujer que cualquiera de ellas! – Estamos acostados muy juntitos, con besos y caricias. -Es que…, en este pueblo, si no cogés cuando estás en la primaria…, es que no le gustás a nadie… -Escuchame…, traete algunas a casa y le mostramos lo que hacemos… -¡Todas van a querer coger con vos! ¿Y yo que hago? -Tesoro, cuando estuve con mami y Felisa… ¿alguna se quedó sin nada? ¡Lo viste bien! -Pero…, no, no quiero eso… ¡Vos vas a tener más chicas para coger! ¡Eso no! -Bueno tesoro. Olvidémonos ...
... de eso. Vamos con mamá y tu hermana. – Me levanté. Seguía con la pija al palo, gracias a sus besos y caricias…, y las pildoritas… -¡Enterrámela! ¡Cómo hiciste antes! Ahora por el culito… - La nena se paró antes mí. Se dio vuelta y quedó de espaldas. ¡No hay dudas! Me senté en el borde de la cama. La atraje hacia mí, y al sentarla sobre mis muslos, se la fui metiendo, despacito. Ángela se acomodó, las piernas bien abiertas, con la pija bien al fondo. La tomé de las piernas y me paré. Fuimos hacia la puerta, con las piernas bien altas, todo a la vista. Antes de llegar, la puerta se abrió, y Carla y Felisa entraron sonrientes. -¡Jajaja! ¡Te diste todos los gustos! – Felicia reía con ganas. - ¡No te quedó agujero sin usar! ¡Dani es un campeón! -¡Seguro! ¡No te quedó nada sin probar! – Carla asentía. - ¡Vamos a la cama! -¡Mi amor! ¡Estoy agotado! – Protesté, sin demasiado convencimiento. – Tengo que recuperarme. -No hay problema tesoro. Vos quédate tranquilo. Nosotras hacemos todo, - Carla me tomó del brazo. Me paró frente a la cama. La nena apoyó los piecitos y se desensartó. - ¿Ves? ¡Todavía la tenés dura! -¡Por las pastillitas! – Me justifiqué. -Acostate y no hagas nada. – Carla insistía. Me “tiró” sobre la cama. Quedé boca arriba. ¡Menos mal! ¡Sino me quebraba la pija! – El “trabajo” será nuestro. Sin duda. Se arrodillaron alrededor de mi entrepierna. -¡Con las manos no, por favor! ¡Solamente labios y lengua! ¡La tengo irritada! -¡Jajaja! ¡Eso te pasa por coger ...