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Mi novio me ofreció a uno de sus amigos (y me encantó)
Fecha: 01/08/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Vicky27, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... la parte trasera de mis muslos y empezó a frotar de arriba hacia abajo. Se escurrió por debajo de mi falda y me acarició la cola. Me bajó la tanga con suavidad, y luego deslizó las manos hacia mi entrepierna, llevándome hacia él, hacia su cara, enterrándose entre los cachetes. Comenzó a lamerme la vagina, a sorber. Arqueé la espalda hacia delante y sentí que se me cerraba el pecho, haciendo que no pudiera dejar escapar ni una gota de aire. Liberé un gemido, casi un aullido. Lo tomé de los cabellos con una mano y aferré su cabeza como si no quisiera que me soltara. -Rica la conchita de mi novia, ¿no? -comentó Lucas. Iván respondió solo con un gemido aprobador, sin dejar lo que estaba haciendo. Luego me miró a mí, sonriendo mientras se la jalaba cada vez más rápido. -¿Y a vos te gusta lo que te está haciendo, amor? -Hmm, sí… Iván volvió a nalguearme, más fuerte. Lo sentí succionando y tragándose mi flujo. Agitó la cabeza de lado a lado, con frenesí. Estaba muy caliente. Abrió los labios de mi vulva con los pulgares y me propinó un escupitajo, para luego frotarme frenéticamente con los dedos. -¡Ay sí, sí! Así, hmmm… Estaba enloquecida. Ya no aguantaba más. Ya quería que… ya lo quería… Lo miré por encima del hombro y le dije, casi como un ruego: -Metémela. Iván se puso de pie y, conduciéndome con sus manos, me dejó caer boca abajo sobre la cama. Alcé las caderas y empecé a menearme de lado a lado. Las nalgas se abrían y cerraban, como si ...
... estuviesen pidiendo comida. Iván se quitó los pantalones y la musculosa. Luego el bóxer, y se acercó con la dura pija en su mano. Me dio otra nalgada y yo me moví más ligero. Se lubricó el glande con su saliva y lo aproximó a la entrada de mi concha. Podía sentir todo humedad ardiente en esa zona. Luego la fue introduciendo de a poco. Sentí primero la cabecita, abriéndose paso, después el resto del duro tronco llenándome por completo. Se echó hacia atrás, presumiblemente para extraerla, pero embistió sorpresivamente metiéndola de nuevo hasta el fondo. Emití un grito de placer que, seguramente, pocas veces Lucas habrá escuchado durante el tiempo que llevamos juntos. Subió un pie a la cama para estar más cómodo y me tomó de la cintura con una mano y de los pelos con la otra, echándome la cabeza hacia atrás, haciéndome ver el cielo raso. -Qué calentito se siente ahí dentro… -jadeó Iván. Empezó a embestirme tan fuerte y sin pausa que se podía escuchar el impacto de su entrepierna contra mis ancas, como si fueran fuertes aplausos acompasados. Le dije, entre jadeos y gemidos, que no se detuviera, que siguiera así. Que me gustaba como me estaba cogiendo y que quería que lo hiciera más fuerte. Iván hizo caso y me dio más duro. Me tomó del cuello con la otra mano y, sin dejar de penetrarme, se acercó a mi boca y me dio un beso invertido. Nos miramos al revés, nos quedamos así unos segundos y le dije: -Sos hermoso. Y esa pija dura… -¿Te gusta? ¿Está dura como te gusta a ...