1. Compañeros - Capítulo 13: Ardiente Navidad


    Fecha: 07/09/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    ... estaba a punto de hacer cruzaba todos los límites que siempre había tenido.
    
    —A la mierda… —murmuró, dándose valor.
    
    Titubeó apenas un instante y sacó la lengua, dándole una larga lamida de abajo arriba. Miguel dejó escapar un gruñido ronco por la sorpresa y el gusto. Ver eso —la lengua de su mejor amigo recorriendo toda su longitud— y sentirlo a la vez, fue casi demasiado para procesarlo.
    
    Animado por el sonido que Miguel había hecho, Luis continuó. Depositó un par de besos húmedos en la punta, saboreando el líquido salado que manaba de ella, e inmediatamente después entreabrió los labios y se los llevó alrededor del glande.
    
    La sensación de calor y humedad alrededor de la cabeza de su miembro hizo que Miguel soltara un suspiro tembloroso. Luis cerró los ojos para concentrarse y fue hundiendo la boca poco a poco, dejando que la polla de Miguel se deslizara sobre su lengua.
    
    Al principio apenas pudo meter la mitad antes de sentir que se ahogaba; su mandíbula estaba tensa por los nervios y la postura era extraña. Se detuvo, respiró hondo por la nariz y volvió a intentarlo, esta vez relajando la garganta. Milímetro a milímetro, Luis consiguió tragar prácticamente toda la longitud de Miguel, hasta que sus labios chocaron contra la base. Su nariz rozó el vello púbico de Miguel y casi se sorprendió a sí mismo por haberlo logrado.
    
    —¡Dios…! —jadeó Miguel desde arriba, echando la cabeza hacia atrás contra la pared y apretando los dientes para no gemir demasiado alto. ...
    ... Nunca una chica le había hecho una mamada tan profunda; ver a Luis lográndolo, con su polla enterrada hasta el fondo en su boca, era una imagen tan pornográfica como increíble.
    
    Luis empezó a mover la cabeza lentamente, sacándola casi por completo y volviéndola a introducir, acostumbrándose al tamaño y a la sensación. Sus labios se deslizaban por el tronco, empapándolo de saliva. Con una mano, sujetó la base que no alcanzaba a cubrir con la boca; con la otra se apoyó en el muslo de Miguel para estabilizarse.
    
    Miguel observó la escena entre atónito y extasiado. La imagen era alucinante: su mejor amigo, arrodillado entre sus piernas, mamándole la polla con dedicación creciente. Oleadas de placer lo recorrían mientras Luis ganaba confianza, chupando con más ganas, haciendo una ligera succión al retroceder y jugando con la punta entre sus labios.
    
    Por su parte, Luis descubría que la experiencia no era tan desagradable como había temido. Tenía la boca llena, sí, y la mandíbula empezaba a dolerle un poco por el grosor, pero saber que estaba haciendo gemir a Miguel de aquella manera le producía un extraño orgullo… y una excitación que le tensaba aún más su propia polla, que goteaba pre-semen sobre el suelo.
    
    Sin darse cuenta, Luis comenzó a moverse un poco más rápido, subiendo y bajando la boca por la verga de Miguel. La saliva se escurría por su barbilla, mezclándose con el sabor almizclado que inundaba su lengua. Su propio pene palpitaba olvidado entre sus piernas; incluso ...
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