-
Primera vez con mi hermano
Fecha: 29/09/2025, Categorías: Incesto Autor: bertus1985, Fuente: TodoRelatos
... días sus masturbaciones se dedicaban exclusivamente al clítoris, pero después empezó a meter dedos viendo que ya no le dolía y que había acabado con su barrera femenina. Así, María pudo añadir, además del cepillo de su madre, varios objetos fálicos a sus rutinas. También descubrió qué eran los movimientos de la cama superior. Muchas noches se despertaba por tembleques de su cama, y creía que su hermano Antonio, dos años mayor que ella, se estaría rascando. Hasta que también una noche se asomó a la litera y lo vio agarrándose el pene y moviéndolo arriba y abajo. Fue solo un segundo pero se le quedó grabado el cómo un hombre se daba placer. Las noches se alternaban entre pajas de ella y de él. Hubo una noche que, por casualidades de la vida, los golpes de la cama de sus padres y los gemidos de su madre los desvelaron a ambos, en pleno apogeo de su sexualidad. Antonio empezó a mover la cama, pero suavemente, se detuvo y miró a la litera de María. Ella también estaba despierta ¿Qué pasa?- Preguntó María Nada…- Dijo él, entre avergonzado y enfadado, seguramente por no poder masturbarse ¿Oyes? Sí ¿Mamá está bien? Jejeje….sí….- Respondió él riendo levemente Los gemidos subían y subían de tono. María ya había llevado la mano al coño cuando empezó a notar la cama moverse muy sutilmente, poniéndola más cachonda. ¿Qué haces Antonio?- Preguntó asustándolo Cosas… ¿me dejas ver? ¡No!- Exclamó él irritado María se tapó con su sábana y se ...
... dispuso a competir con su hermano en ver quién movía más la cama con su mano. ¿María? ¿Qué estás haciendo?- Asomó la cabeza él Lo mismo que tú Hubo un rato de silencio y la litera superior volvió a moverse con locura. Los dos hermanos acabaron casi a la vez sus respectivas pajas y se quedaron dormidos, aunque su madre y su padre seguían dando briega. Los días siguientes los dos hermanos tenían una confianza mayor, ambos se reían del tema y jugaban a pillar a su madre haciéndose dedos, cosa común. Limpiaba o cocinaba, les decía que salieran al patio a distraerse, y ellos entraban a escondidas para verla satisfacerse, en ocasiones tocándose desde la puerta. Su madre era muy activa sexualmente. Además de sus masturbaciones continuas y las folladas que le daba su padre casi cada noche, tenía algunos secretos. María se había escaqueado del instituto una mañana para quedarse en casa y preparar un exámen cuando un amigo y vecino vino a preguntarle sobre cómo hacía el potaje de garbanzos. A ella le extrañó una visita tan tonta, y más que su madre vistiera tan “ligera”, por llamarlo algo, cuando ese hombre vino. La conversación entre ellos denotaba misterio y segundos sentidos, hacía mucho hincapié en “otro día más tranquila te explico…” y él en “no importa…” Tras unos minutos de charla rara, su madre se acercó a verla estudiar, preguntó si quería algo y ante la negativa, le cerró la puerta, cosa que nunca hacía. Abrió con cuidado la puerta y se acercó a la de ...