1. Corrompiendo a mi hijo (Sugey)//cap 5


    Fecha: 02/10/2025, Categorías: Incesto Autor: JOS LIRA, Fuente: TodoRelatos

    ... fuerte y estaba comenzando a dudar de que realmente pudiera hacer lo que tenía planeado en ese motel. Mis inseguridades fueron tales que estuve a punto de echar todo por la borda y simplemente no ir a esa cita.
    
    Pero entonces entró mi hijo a mi cuarto, tan galante, tan hermoso, tan encantador, y todas las dudas que tenía respecto a nuestra intimidad se disiparon.
    
    Es verdad que mis sobrinos eran unos seductores natos, que a pesar de los años mi cuñado me seguía provocando cosas en mi coño… pero… sin lugar a dudas, ningún hombre del mundo me hacía sentir aquél cosquilleo vulvar que me provocaba la presencia de mi guapo y encantador hijo. Será que la sangre nos conectaba. Será que nuestras células parentales nos unían a algo muy fuerte que me hacía reaccionar intensamente ante él. No sé qué era lo que me pasaba, pero estando cerca de Tito todo mi cuerpo se encendía.
    
    —Hace rato que no estás en la fiesta, preciosa —me dijo poniéndose de rodillas junto a la cama, donde yo estaba sentada.
    
    —No creí que lo notaras —le respondí entristecida.
    
    —¿Cómo no lo iba a notar si todo el tiempo he estado al pendiente de ti?
    
    —¿De veras? —respondí un poco ofendida—. Ni siquiera me has hablado desde que… llegaste…
    
    Omití la palabra “con tu amiguita”, porque si él no quería presentármela por algo sería, y yo debía de respetar su decisión.
    
    —Mami, eres la mujer más hermosa de esta noche, ¿lo sabes? —con su dorso acarició mis mejillas.
    
    —Gr…acias… mi niño… —me tembló el ...
    ... corazón.
    
    —Sé por qué estás así, mamá —me susurró, sin soltarme—. Pero quiero que sepas que tú eres y siempre serás mi novia eterna.
    
    Tuve ganas de llorar ante esta declaración de mi hijo, pero me contuve para no quedar en evidencia del terror que sentía de perderlo.
    
    —Lo sé, mi amor…
    
    —Entonces quita esa carita y sonríe, por favor. No quiero verte así de triste por mi culpa.
    
    —No es tu culpa, mi vida… —dije, y no pude evitar lagrimar.
    
    —Mírame, mami —me dijo él poniéndose de pie, junto conmigo. Elevé mi rostro hasta el de mi hijo y él limpió mis mejillas con sus dedos—. Quiero decirte de frente que te amo… Y que tú siempre serás el amor de mi vida.
    
    Tuve que apretar mis piernas para que el caudal caliente que se había formado en mi útero no saliera a chorros por mi vagina.
    
    —Yo también te amo, mi dulzura —le dije, cuando nos abrazamos muy fuerte.
    
    Empujé como una puta mis tetas sobre su pecho, mientras lo apretaba con gusto contra mí. Entreabrí mis piernas en su rodilla para que acaso pudiera sentir la cantidad de humedad que estaba descargando desde mi vagina.
    
    Tito besó mis mejillas, y yo besé las suyas. Nos separamos un poco y me dijo, antes de volver a la fiesta:
    
    —Mamá… más tarde papá… y yo… —Sus mejillas se le pusieron muy rojas.
    
    —Tranquilo, mi amor —le dije, para no hacerlo pasar por la vergüenza de decirme algo de lo que un hijo jamás podría hablar con una madre, y esto es respecto a su virginidad y la prostituta que le tenía contratada el cochino de ...