1. Compañeros - Capítulo 17: Jugando con fuego


    Fecha: 14/10/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    ... daba cierto pudor lo serio que podía sonar, especialmente delante de Luis.
    
    Para desviar un poco el foco, replicó:
    
    —Y tú, ¿qué? ¿Cómo vas con Daniela? Porque os vi muy acaramelados antes en el coche…
    
    Luis carraspeó, esbozando una sonrisilla ladina.
    
    —Pfff… Daniela me flipa, para qué negarlo —confesó—. Es cañera, directa, y está buenísima también. Además, tienta mucho, ¿sabes? Como que… no sé, me pone a cien.
    
    Al decir esto, Luis movió la mano haciendo un gesto de curva en el aire, insinuando la figura de Daniela, y silbó de nuevo.
    
    Miguel rió, pero por dentro sintió otro pinchazo de esa celosa excitación que ya empezaba a reconocer. Quizá fue por no quedarse atrás, o tal vez por simple camaradería masculina, pero las siguientes palabras se escaparon de su boca antes de filtrarlas:
    
    —Desde luego, tío. Vaya tetas tiene Daniela… y ese culo…
    
    En cuanto lo dijo, Miguel se arrepintió un poco. No sabía si a Luis le molestaría oírle describir así a su ligue. Pero Luis levantó las cejas y dejó escapar una risotada sorprendida.
    
    —¡Eh, eh, cabrón! —exclamó en tono jocoso—. Con cuidadito, ¿eh? Que te me estás emocionando con mi piba…
    
    Miguel alzó las manos en son de paz, riendo.
    
    —Tranqui, tranqui. Solo decía lo obvio.
    
    Luis le sostuvo la mirada un segundo, luego se encogió de hombros con media sonrisa.
    
    —Bueno, supongo que tienes ojos en la cara —admitió—. Y en fin, tú tampoco te quedas corto con Carlota… —Luis bajó un poco la voz, inclinándose hacia ...
    ... Miguel—. Tío, tu Carlota está muy buena también. Es más finolis, pero tiene un polvo que no veas. Esas niñas pijas luego en la cama… agüita.
    
    Notar a Luis hablar así de Carlota despertó en Miguel un ramalazo protector… y, para su sorpresa, una punzada de excitación todavía más intensa que las anteriores. Se obligó a mantener un tono neutral al responder, aunque las orejas le ardían.
    
    —Ya, bueno… A ver qué tal se porta en Formigal —dijo, intentando sonar desenfadado. Bebió otro sorbo de su refresco para ocultar su nerviosismo.
    
    Los dos se quedaron callados un momento, procesando la extraña sensación de haber reconocido abiertamente que encontraban atractivas a las chicas del otro. Era un tema espinoso en cualquier amistad, pero entre ellos había tal confianza que ningún comentario parecía realmente ofender. Quizá era el morbo del momento, o la testosterona todavía alta por lo de anoche, pero lejos de enfadarse, ambos sintieron una corriente de adrenalina ante aquella admisión.
    
    Luis fue el primero en romper la tensión, sonriendo de lado:
    
    —Tranquilo, Miguel. Que yo con quien quiero follar es con Daniela, ¿eh? —dijo, guiñándole un ojo—. Pero vamos, que tu chica… mis dieces.
    
    Miguel rió, ya más relajado.
    
    —Y Daniela tiene mi visto bueno también —bromeó en el mismo tono—. Aunque me caiga la baba mirándola, me comportaré.
    
    Se chocaron las manos por encima de la mesa, a modo de pacto silencioso de colegas. Sin decirlo directamente, ambos aceptaban que cada uno tenía a una ...
«12...789...43»