1. Dos cuerpos mojados en dos metros cuadrados


    Fecha: 10/11/2025, Categorías: Gays Autor: franbeliel, Fuente: CuentoRelatos

    ... disimular mi excitación “Yo propuse que me ayudes a subir…”
    
    “No somos homosexuales, ¿verdad, Nico?”, me preguntó con culpa.
    
    “Esto es un accidente”, le contesté, “Nadie es homosexual”, dije tratando de ocultar mis evidentes dudas.
    
    “Porque cuando me pediste que me caliente, miré tu verga y pensé en tus huevos en mi cara y tu culo en mi boca…” dijo, con preocupación, “No pude evitarlo. Tenía tu verga en frente. No lo pensé…”
    
    Los problemas en la mente de Iván eran perores que los míos. Se sentía culpable por calentarse con mi culo, ¡con mi verga!
    
    “¿En verdad pensaste en eso?”, pregunté sin pensarlo. ¿Me había excitado que un tipo se caliente conmigo?
    
    “Si”, dijo mirando al costado.
    
    Mi verga convulsionó. Los músculos de mi trasero se aferraron al miembro que tenía en el culo. Definitivamente me había calentado.
    
    Le dije que no se preocupe, que no teníamos que sentirnos culpables de nada, tratando de convencerme también a mí mismo.
    
    Le dije que éramos bien hombres y si el cuerpo reaccionaba no quería decir nada. Que éramos colegas que tenían un inconveniente y lo iban a solucionar.
    
    Iván me devolvió la mirada, como agradeciendo mis palabras. “Entonces, ¿qué hacemos?”, preguntó.
    
    La verdad es que no sabía qué quería hacer. Ya tenía casi toda la verga de Iván dentro de mí. ¿La quería sacar o la quería sentir por completo?
    
    Mi miembro se movía excitado por mis pensamientos y mi culo tenía espasmos que ponían más dura la verga de Iván.
    
    “Creo que no ...
    ... queda otra…” comencé a decir y me detuve.
    
    “¿Qué cosa?”, dijo Iván intrigado.
    
    “Está claro que no somos homosexuales, ¿no?”, le pregunté.
    
    “Claro”, contestó.
    
    “Y nadie se va a enterar de lo que pasó aquí, ¿no?, insistí.
    
    “¡Ni loco!”, exclamó Iván. “¡Nadie debe enterarse!”
    
    “De acuerdo. Si es así…”, continué más confiado. “El tema es que ya estás casi por completo dentro de mí, y lo que hemos intentado no ha funcionado. Yo no siento dolor y quizás sea mejor que eyacules, así podemos despegarnos”
    
    “¡¿En serio?! contestó Iván, mientras la excitación hacía que su miembro empiece a palpitar en mi recto.
    
    “Sí. Sólo te tienes que calentar y eyacular. Nos despegamos y acá no pasó nada”, dije minimizando la situación. “Sólo piensa en algo que te caliente…”
    
    “¿En tu culo, como recién?”, me preguntó excitado.
    
    Gemí. “Si eso te excita…”
    
    “Al principio no entendía, tu verga, tus huevos que se refregaban en mi boca…”
    
    ¡Dios! Recordaba esa sensación y se me hacía agua la boca. Mi cuerpo se tensaba, y sin siquiera notarlo, mi cintura comenzaba a moverse inconscientemente.
    
    “…Pero cuando sentí que tenía la boca en tu culo, se me fue parando. No me quería excitar, pero me estaba calentando…”, continuaba Iván, mientras la verga se le endurecía y empezaba a disfrutar de los masajes que le iba haciendo mi culo.
    
    La imagen de su lengua en mi culo me calentó más, e instintivamente presioné con mi cadera, como si buscara su lengua juguetona.
    
    Metí su miembro por completo ...
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