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Buenas nuevas experiencias
Fecha: 12/11/2025, Categorías: Gays Autor: Argentinocalent, Fuente: CuentoRelatos
... espalda. Pasa directamente a mis piernas, por los gemelos, los aceita y los masajea suavemente, sube por mis rodillas, y se centra en mis muslos. Primero con el izquierdo, luego con el derecho. Mi pija normalmente está acomodada hacia la derecha. Sube con las yemas de sus dedos, por el muslo derecho rozándome suavemente el paquete y haciendo que se ponga como piedra, logrando que la cabeza de mi verga se hinche y se asome por el borde del slip. Siguió masajeando unos instantes más y lo que al instante empecé a sentir sobre la cabeza de mi chota fue una lengua, que muy suave jugaba con ella. Yo no podía más. Me tomó de un brazo y con un suave empujón, guiándome me pidió que dé unos pazos hacía adelante, con mi pie toqué que había una especie de alfombra, y me dice suavemente: sentate acá, y recostate hacía atrás. Me levanto suavemente de la cabeza y acercó un almohadón para que estuviera más cómodo. De igual modo, tomó cada una de mis piernas, y separándolas bien, cada una sobre un almohadón, quedé recostado con las piernas muy abiertas. Yo seguía con los ojos tapados y con el slip blanco puesto con una erección que hacía que estuviera por estallar. Segundos después siento que él se acomoda entre mis piernas, realiza unos masajes sobre ambos muslos con ambas manos, acerca su cara a mi bulto, pasa su lengua por el costado por el cual se escapaba la cabeza de mi chota, y vuelve a ponerse tensa y con ganas de que la liberen. Él me levanto el antifaz y me pregunta: ...
... ¿me das permiso de seguir? Voy a sujetarte de las muñecas y de los tobillos. Si algo te hace sentir incomodo o no te gusta por favor decímelo. Yo: Ok, dale. Continúa. Debajo de cada almohadón había unas esposas y sujetadores con abrojo. Los suelta y los coloca en mis muñecas y alrededor de mis tobillos. Si hacía fuerza, podía liberarme si lo deseaba, pero me dejé llevar. Termina de sujetarme y vuelve a cubrir mis ojos con el antifaz. Hace unas caricias sobre mi cuerpo, y comienza a pasar sus manos por mi bulto, lo aprieta, lo acaricia, empuja y saca mi verga por el costado por el cual se escapa por mi slip y comienza con un hermoso lengüeteo que se va transformando en succión. Mi chota era un mástil de lo erecta que estaba. La ensalivaba y la masturbaba cuando se cansaba de mamar. Llegó un momento donde se levanta la túnica/camisón blanco que llevaba puesto, se posicionó encima de mí y se fue sentando despacio sobre mi pija. Gemía y le dolía, tomó mas de su aceite de masaje, se colocó en su culo y me lo pasó por la pija. De esa manera, volvió a intentar y de a poco fue entrando. Cuando mis huevos golpearon su orto, se detuvo y espero a que se adapte. Yo respiraba agitado pero del placer. Comenzó con un leve sube y baja y gemía con cada movimiento, abría con ambas manos sus delgadas nalgas para que entre toda mas fácil. Aceleró las embestidas y yo quería incorporarme para penetrarlo a mi manera y sepa lo que era la sumisión, pero con una mano me empujo para que ...