-
Entregándome a un vagabundo
Fecha: 12/11/2025, Categorías: Confesiones Autor: Solben, Fuente: CuentoRelatos
... estómago yo cada vez oponía menos resistencia, empecé inconscientemente a refregar mi cuerpo con el de él, mi temperatura empezó a subir, el de la nada saco su brazo de mi estómago y yo pude separarme de él, me di cuenta de que ya estaba jadeando mucho, estaba bastante excitada, le dije. -"¿Humberto, este angelito te llevará a tu casa, así que hazle caso, está bien?". Él no me miraba, estaba totalmente ido, se quedó en silencio un momento mirando el suelo, yo pensé que estaba desmayado o algo, en eso escuché, que gritan desde una de las ventanas de las casas. -"Ey que están haciendo ahí, váyanse o llamo a la policía". Me asuste mucho, tome mi bolsa, me puse rápido la polera y la falda, pero no me dio tiempo de ponerme las bragas, me acerque a Humberto él seguía inmóvil sin reaccionar, pase su mano izquierda por mi cuello y lo apoye en mi cuerpo, pesaba bastante, pero podía con él, en ese momento agradecí los ejercicios jeje, me lo lleve antes que llamaran a la policía así que seguí mi camino a casa con él, después de todo él vivía a algunas calles de distancia, así que podía llevarlo a su casa, dejarlo en su puerta y volver a mi casa, eso pensé al principio, avanzamos un par de calles intermedias, y llegamos a una avenida muy transitada, en eso sentí como Humberto comenzó a moverse de nuevo, saque su brazo de mi cuello y lo sostuve, le dije. -"Humberto, estás bien, te estoy llevando a tu casa". Él me miró como incrédulo, claramente, no sabía dónde estaba ni ...
... quién era yo, pero a pesar de eso solo asintió con la cabeza, así que le dije. -"Vamos a pasar por una avenida grande, así que tendremos que estar pegados". Entonces me di la vuelta a ver la calle, vi que los autos se empezaron a detener, así que lo volví a sostener y empezamos a cruzar, en medio del movimiento, Humberto puso su mano en mi espalda bajándola hasta mi culo, yo sentí el toque y me detuve un momento por reflejo, pero tuve que seguir, en eso los autos nos pitaban con su claxon y un tipo me grito. -"Señorita, qué lindas nalgas tiene mi amor". Yo me pasé la mano por atrás y tenía el culo al aire, Humberto me había subido la falda por atrás, no podía hacer nada, así que continúe con él así, le dije que se sostuviera bien de mí, así que lleve su mano a mi culo para que me agarrara bien, avanzamos algunas calles más, estábamos cerca, pero yo ya estaba un poco cansada, de pronto vi en una calle oscura una banca artesanal, seguramente creada por algún vecino, senté a Humberto como pude, me senté a su lado a descansar, mire la hora y era media noche, por suerte estaba cerca de casa, empecé a mirar alrededor y era una calle muy solitaria, yo estaba bastante caliente aún, el que Humberto me subiera la falda en plena avenida me había calentado mucho, mire a Humberto balbuceaba un poco, entonces me acerque a él y le dije. -"Humberto, el angelito ya casi te lleva a tu casa, solo sigue haciéndole caso". Él me miró y sin decirme nada, paso su mano izquierda en ...