1. Entregándome a un vagabundo


    Fecha: 12/11/2025, Categorías: Confesiones Autor: Solben, Fuente: CuentoRelatos

    ... mi pierna, yo me estremecí, la subió hasta llegar a mi cadera, la paso por mi culo y trataba de agarrarme el culo, me apoyé en mis manos separando mi culo de la banca, así él pudo bajar su mano y agarrarme la nalga, yo no sabía que hacer, quería ayudarlo, pero cada vez que me manoseaba no quería que parara, estaba muy cachonda y necesitaba un orgasmo pronto.
    
    Humberto cruzo sus piernas por la banca y quedo mirándome de frente, entonces empezó a usar las dos manos para manosearme, me subió la polera para tocarme las tetas, metió sus manos en mi culo, o me rozaba la conchita con sus dedos, solo quería que Humberto me diera un orgasmo ya no aguantaba más, empecé a mirar a todos lados, estábamos en un lugar oscuro, pero si alguien se aproximaba por la calle nos vería perfectamente.
    
    Entonces mire detrás de nosotros, había como una especie de zanja no muy grande, un poco más de un metro de profundidad que recorría toda la calle, lo pensé solo por un segundo, estaba como zorra en celo, solo quería sentirme mujer y que me diera un orgasmo pronto sin importar si era una cama de un hotel caro con un Hombre guapo y exitoso o en una zanja en medio de una calle oscura y con un borracho solo quería sentirme mujer y deseada, no pude resistirme más así que me acerque a Humberto y le dije.
    
    -"Humberto, el angelito necesita de ti ahora mismo".
    
    Lo tome de las manos, lo puse de pie y lentamente lo hice bajar conmigo, estando ya en la zanja, lo deje caer un poco para que quedara ...
    ... estirado mirando hacia arriba, Humberto llevaba una especia de abrigo para la lluvia que tenía un olor muy fuerte a suciedad, se lo quite, me recosté a su lado y puse sus manos en mis tetas, él empezó a tocarme, muy rico, bajo sus manos por mi cuerpo hasta mi culo, yo me aferré a él con fuerza mientras gemía despacio "mmm… Mm" empecé a retorcerme del placer.
    
    Humberto empezó a usar más sus dos manos, empecé a moverme más y retorcerme con locura dejándome llevar totalmente por la excitación del momento sin darme cuenta en que momento sucedió Humberto ya tenía mi falda en mis rodillas y mi polera arriba de mis tetas, podía sentir el suelo frío, era muy rico lo que me estaba haciendo Humberto, pero sin duda lo que más me calentaba era la situación, estaba con un borracho en una zanja dejando que me tocara entera, el solo pensarlo me puso a mil, así que me saque la polera y la falda quedando solo con mis zapatillas de nuevo estaba desnuda a su disposición.
    
    Humberto me rozo mucho, pero al estar tan borracho no podía darme mucho más que eso, así que decidí hacer algo por mi cuenta, lo volví a dejar de espalda arriba, para subirme encima de él, me acomode a la altura de su rabo, colocando mi conchita justo arriba, cuando sentí su rabo a través de su pantalón, tome sus manos y me las puse en las nalgas, entonces apoye mi pecho en él, comencé a moverme lenta y eróticamente, apreté con fuerza mi conchita en él para sentir su rabo rozándome, era muy rica la sensación, yo estaba totalmente ...