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Entregándome a un vagabundo
Fecha: 12/11/2025, Categorías: Confesiones Autor: Solben, Fuente: CuentoRelatos
... loca de la calentura, así que empecé a aumentar la frecuencia mientras gemía cada vez más fuerte, "mmm… aaa… siii… rico… Mmm…". Sentí que ya venía el orgasmo así que empecé a moverme más duro, de pronto empecé a escuchar voces acercándose, trate de callarme los gemidos, pero no podía "mmm… Aaa…" para no parar y dejándome llevar totalmente, tome el abrigo para la lluvia de Humberto, tape de mi espalda hacia arriba, dejando mi culo y mis piernas totalmente al aire, las personas ya estaban pasando por nuestro lado, yo sentí que me llegaba el clímax, gemí muy fuerte "aaaa… Siii… Humberto… Siii… Aaaa… Que… Ricoooo… Aaa… Rico… Humberto… Mmm", mi cuerpo tembló entero y yo no deje de rozarme en él con fuerza, aprete su ropa con mis manos, ya no me importaba nada seguí gimiendo, "Humberto… Que rico… Mmm… aaa… Mas… Muy… Rico…", escuchaba las personas decir. -"¿Están follando?". -"Ese no es el borrachito que siempre anda por aquí, parece que se consiguió una putita". -"Si debe ser otra indigente o algo así, mírala, está toda desnuda follándoselo". -"Dejémoslos tranquilos que están en sus cosas, jaja". Mientras los escuchaba irse, seguí rozándome lentamente, cada vez más lento, pero mi conchita no dejaba de darme electrizantes sensaciones por todo mi cuerpo, jadeaba del placer, ...
... me quite el abrigo de lluvia y toque la cara de Humberto, él estaba totalmente ido aún, yo me sentí un poco mal porque lo use como un juguete sexual al pobre, pero no pude resistirme al momento, me quede apoyada encima un rato más, cuando ya estaba descansada, busque mi ropa para vestirme de nuevo, me prepare y me dispuse a llevar a Humberto a su casa. Lo saque de la zanja como pude, me costó bastante la verdad, tome mi bolsa, volví a apoyarlo en mí, coloque su mano en mi culo, me había gustado porque su mano era algo grande, empezamos a avanzar y pasamos por nuestras calles, ya era tarde así que andaba poca gente, pase por fuera del terreno de mi casa, pero debía aún llevar a Humberto así que continúe mi camino, llegamos a su casa, estaba la reja de su patio abierta un poco, pensé que quizá él la había dejado así cuando salió, me fui rápidamente a casa antes que se hiciera más tarde, ya en casa me metí a la ducha, recordando esa tarde tan extravagante, tuve un encuentro erótico con un chico del gimnasio y finalmente me revolqué en una zanja con un borrachito del barrio, estaba feliz por vivir aquellas experiencias tan salvajes, me toqué muy rico mientras me duchaba para descargar todo ese placer del día. Acá termina esta anécdota, espero que les guste a todos, les mando un beso.