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Atracción y Poder. Capítulo 7
Fecha: 23/11/2025, Categorías: Dominación / BDSM Autor: DPBETA, Fuente: TodoRelatos
... observando a Laura mientras se recostaba nuevamente en la cama. Ella lo miró con una mezcla de autoridad y deseo. —Ahora, cariño, quiero que te quedes ahí y mires cómo me doy lo que tú no te mereces esta noche. Con movimientos sensuales, Laura comenzó a tocarse frente a él, sus gemidos suaves y controlados al principio, pero aumentando de intensidad a medida que se acercaba al clímax. Daniel, incapaz de apartar la mirada, sintió que su propia excitación alcanzaba un punto casi insoportable. Su erección palpitaba, dolorosa y desesperada, mientras veía cómo el cuerpo de Laura se retorcía de placer. Cuando finalmente llegó al orgasmo, Laura dejó escapar un gemido que llenó la habitación, su cuerpo temblando con cada oleada de placer. Daniel, atónito y fascinado, no podía hacer otra cosa que admirarla, su frustración mezclándose con una profunda devoción hacia ella. Laura, aún recuperándose, lo miró con una sonrisa satisfecha. —Eso fue increíble, cariño. Gracias por ser un buen espectador. Laura se levantó de la cama y caminó hacia el armario, sacando algo que había guardado especialmente para él: el tanga que había llevado puesto todo el día. Lo dobló cuidadosamente y se lo tendió. —Aquí tienes, cariño. Este es tu premio por esta noche. Quiero que lo pongas cerca de tu cabeza mientras duermes, para que puedas recordarme incluso en tus sueños. Daniel tomó la prenda con manos temblorosas, sintiendo su aroma, y asintió lentamente. —Gracias, Laura… ...
... —susurró, con una mezcla de humillación y gratitud. Laura lo guió hacia la cama y se tumbó a su lado, colocando un brazo sobre su pecho. —Eres mío, Daniel. Cada día, más mío. Nunca lo olvides —susurró, antes de cerrar los ojos, dejando a Daniel con sus pensamientos y su frustración. Los días siguientes transcurrieron con una dinámica diferente en casa. Daniel parecía haber asumido un papel aún más sumiso. Su deseo frustrado de poder correrse lo había llevado a buscar constantemente formas de agradar a Laura, como si cada acción suya fuera una súplica silenciosa por su aprobación. Laura lo notó al instante. Cada mañana, Daniel estaba más atento que de costumbre: preparando su café exactamente como a ella le gustaba, colocando sus tacones junto a la puerta antes de que saliera al trabajo, y asegurándose de que su bolso estuviera listo. Cuando ella llegaba a casa, siempre la esperaba arrodillado en la entrada, dispuesto a descalzarla y besar sus pies sin que se lo pidiera. "Es fascinante verlo así. Parece que la frustración lo hace más obediente, más entregado. No puedo evitar disfrutar de este poder. Pero no voy a hacerlo fácil para él; quiero ver hasta dónde puede llegar." El viernes por la tarde llegó, mientras Daniel terminaba de arreglarse para la cita con Sofia, escuchó la voz de Laura llamándolo desde el dormitorio. —Daniel, ven aquí un momento. Necesito tu ayuda con algo —dijo con un tono dulce pero que siempre escondía un aire de autoridad. Daniel entró ...