1. El amante de mi mujer


    Fecha: 28/11/2025, Categorías: Bisexuales Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... salía de casa muy bien arreglada un vestido cortito que no dejaba mucho a la imaginación y un conjunto de lencería ya que estuvo paseándose con él antes de vestirse maquillada recién duchada y perfumada y sus tacones.
    
    No le pregunté a dónde iba por si la respuesta no me gusta ser y hice algo de comida y a las tres de la tarde comí solo sobre las seis y algo de la tarde regresó yo me encontraba en el salón llegó hasta donde me encontraba haciendo sonar sus tacones con un aire de mal genio.
    
    Se quitó sus bragas con sumo cuidado dejándolas en uno de los brazos del sofá y abriéndose bien de piernas me soltó, hazme una buena comida de coño.
    
    Desde luego que no lo dude un segundo y me puse entre sus piernas y comencé a comerme aquel ansiado coño que no había catado hacía tiempo.
    
    Enseguida percibí un extraño sabor pero continué con mi labor mientras ella se había sacado el vestido por la cabeza dándome cuenta al instante que no llevaba el sujetador con el que había salido.
    
    No pregunté nada en absoluto seguí comiéndome aquel coño encharcado con aquel sabor que no reconocía imaginando que el sujetador se lo habría quitado porque se viese las tiras con el vestido o le hiciese daño.
    
    Conseguí darle dos buenos orgasmos y sentir aquel torrente de jugos con el que me solía regalar luego comencé a comer sus pechos sus muslos su cuerpo entero sintiendo que el cuerpo olía y sabía distinto hasta que cuando decidí intentar penetrarla ella se levantó y se fue hacia la ducha sin ...
    ... decir nada.
    
    Cuando regresó me hizo una pregunta que me dejó un tanto desorientado( te ha gustado el sabor de mi coñito ) que le iba decidió por supuesto cariño riquísimo como siempre ( me alegro que te haya gustado lo tendrás más veces así ) esto me dejo pensativo y algo preocupado acaso su coño había estado follado.
    
    Lucía me dio las bragas que había traído puestas ofreciéndome la parte que había estado en contacto con su coño tenían una gran zona en las que se veía una mancha de flujo diciéndome esta que pasase mi lengua por allí y luego como de costumbre me las pusiera, eran las braguitas de raso por lo que no habían absorbido toda la humedad y en las que sentí un sabor que me desagrado Unido a qué que era la primera vez que me obligaba a hacer aquello.
    
    Mi gran sorpresa fue cuando volvió a prepararse para salir comenzándose por maquillarse y enseñándome un conjunto de lencería me preguntó sí se lo ponía o iba sin nada.
    
    Yo le contesté que lo normal sería que llevase lencería, ella volvió a añadir sujetador casi como que no, contestándole yo que me parecía bien.
    
    Se puso un vestido blanco con unas braguitas de encaje del mismo color que se notaban tanto por delante como por detrás dejando evidencia de que era un tanga.
    
    Me comía los celos la intriga y un montón de sentimientos de todo tipo, no me esperes levantado ya te despertaré cuando llegue.
    
    A las nueve de la noche salió por la puerta de casa y no regresó hasta las siete de la mañana la sentí con sus ...
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