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Presa escurridiza - Cap 3
Fecha: 26/12/2025, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
Capítulo Tres “Bien, ¿qué piensas del sitio hasta ahora?” preguntó Bárbara mientras salía del baño secándose su largo pelo rubio. Estaba envuelta en un albornoz esponjoso y blanco y con los pies descalzos. “¿El hotel? Está bastante bien,” contestó Kimberley, ausente. Estaba tumbada en una de las camas de la habitación, la cabeza apoyada en una almohada, las manos unidas tras la cabeza, las piernas cruzadas, vestida solo con el sostén deportivo y las bragas. Aún no habían llegado los equipajes. “A-ah.” Asintió Bárbara, sentándose en la cama, cerca de ella. “Sabes a que me refiero. ¿Qué piensas del sitio en conjunto?” Kimberley cerró los ojos. “Va a llevar algún tiempo acostumbrarse,” dijo. “Es… más de lo que esperaba. ¿Qué piensas tú?” Bárbara siguió secándose. “También es más de lo que esperaba,” replicó al cabo de un rato. “Más… organizado. Es divertido…” “¿Qué es divertido?” Kimberley abrió los ojos y se incorporó. Cada vez que cerraba los ojos podía ver al señor Quinn y a su cautiva furiosa, rabiosa, y eso la distraía. “Es divertido porque… bueno, porque hacen que te sientas segura. Parecen saber lo que hacen aquí.” “Sí,” Kimberley mostró su acuerdo. “Pero, ¿sabemos nosotras lo que estamos haciendo? Pensaba que después del año pasado tendría un cierto manejo de las cosas. Ahora me siento como si hubiera vuelto al principio, completamente perdida.” “Tal vez el señor Quinn te ayude a encontrarte.” Bromeó Bárbara, dándole un ligero codazo en las ...
... costillas. “Vi como le mirabas.” Kimberley se rió débilmente. ¿También viste como me miraba él?” respondió. “Me sentí…” “¿Caliente?” sugirió Bárbara. Kimberley le atizó con la almohada. Con fuerza. “Vale, vale…” Bárbara levantó una mano. “Dime como te sentiste.” “Me sentí pequeña y desnuda e indefensa,” contestó Kimberley. “Igual que me pasó el año pasado.” “¿Eso te preocupa?” Kimberley le sonrió irónicamente. “Eso depende de cómo definas ‘preocupar’. Tiene gracia…” siguió, volviendo a tumbarse. “Tras mi pequeña aventura del año pasado, estaba segura de que ahora sabía lo que quería. Estaba TAN segura de eso que nunca se me ocurrió, hasta que volví a casa, que no tenía ni idea de cómo continuar en el mundo normal.” “Tal como lo pones supone solo una llamada de teléfono.” Apuntó Bárbara. “Sí, lo sé… pero no es de la misma manera… no después del pasado año, en cualquier caso… y puede ser bastante caro. Pero eso está más allá del punto que intento hacer.” “Entonces, ¿cuál es ese punto?” Bárbara levantó la mano para pasarse los dedos entre el cabello y volvió a secárselo. El baño tenía un secador de pelo, pero nunca los usaba. Con todo lo espesa que era su melena era también muy fina y creía firmemente que los secadores se la dañaban. “¿Qué cuál es mi punto…?” Kimberley suspiró. “Mi punto es, digamos que conoces a un tío, y que hay algo de química real entre vosotros. Digamos que después de un par de citas estáis los dos preparados. Tú te mudas a su ...