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Presa escurridiza - Cap 3
Fecha: 26/12/2025, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... hecho has sido muy amable al ayudarnos. Nos contaste un montón de cosas que no sabíamos antes.” “¡Oh, bien!” Cat se inclinó sobre la mesa. Su voz resultaba casi un susurro. “A decir verdad, no paro de hablar cuando estoy nerviosa, y he estado nerviosa todo el día. ¿Puedo pediros un pequeño favor a las dos?” “Eh… claro.” Kimberley echó una mirada rápida a Bárbara, que se encogió de hombros. “¿Qué es?” “Bueno, me van a llevar por la mañana al mercado de esclavos. Estaba pensando… Me gustaría mucho si vosotras dos pudierais venir conmigo… no como esclavas, ¡claro! Solo como un pequeño… ¿apoyo moral? Ya lo he consultado y no hay problema por parte de ellos. Podéis estar conmigo hasta que me lleven arriba… Sé que es mucho pedir, pero…” No terminó la frase y miró a Kimberley y a Bárbara con esperanza. Parecía aún más pequeña y más frágil en aquella situación, y Kimberley no pudo reunir valor para decir ‘no’. Miró de nuevo a Bárbara. Bárbara se limitó a levantar una ceja y encogerse de hombros de nuevo. “Bueno… claro… supongo que podríamos,” ...
... dijo Kimberley. “Estábamos planeando levantarnos temprano mañana, pero supongo que podremos aplazarlo un poco…” “¡Oh, gracias!” Cat sonrió abiertamente. “Estoy un poco asustada… bueno, en realidad estoy muy asustada, pero he decidido continuar con ello. ¡Que vosotras dos estéis conmigo, aunque solo sea durante una parte, me ayudará mucho! ¡Gracias otra vez! Vendrán a buscarme a las 6:00 AM. ¿Podréis hacerlo?” “Um… claro. ¿Por qué no?” Kimberley tragó saliva. Ya habían dado la conformidad. ¿Cómo se iban a echar atrás ahora? Pero esto quería decir que tendrían una llamada de despertador a las 5:30 como muy tarde. Más bien a las 5:00, dado lo que le llevaba a Bárbara habitualmente ponerse en marcha por las mañanas. “Gracias,” murmuró amargamente Bárbara cuando se fue Cat. “¿Qué, ‘gracias’?” le devolvió Kimberley. “Podías haber dicho algo en cualquier momento.” “Esperaba que lo hicieras tú.” “Bueno, pues no lo hice. Tendremos que irnos a la cama temprano, ¿vale?” “Vale.” Bárbara suspiró. Agitó la cabeza con tristeza. “Odio madrugar.”