1. Amor en criptomonedas VII


    Fecha: 09/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos

    ... pies.
    
    —Maldita hija de puta…
    
    Retrocedió unos pasos. Su respiración se aceleró.
    
    —Me voy. ¡Voy a encontrarlo! A él. A mi Alan. Porque pase lo que pase, es lo más importante que he tenido en la vida. Y no me voy a rendir ahora.
    
    Tiffany asintió, con lágrimas en los ojos.
    
    —Corre, Margaret. Quizás aún no es tarde.
    
    Margaret se giró. Tomó las llaves de su coche sin mirar a nadie. No le importaba lo que pensaran, no le importaban los comentarios ni los cuchicheos. Corrió escaleras abajo, cruzó el jardín de la villa y encendió el motor.
    
    Y a pesar de tener una multa por exceso de velocidad, condujo como si le fuera la vida en ello. Cada semáforo era una cuenta regresiva. Cada curva, una plegaria. Se dirigió al apartamento que compartía con Alan en Boston, rogando, suplicando que aún estuviera allí, que no se hubiera ido del todo, que quedara una grieta por donde colarse de nuevo en su vida.
    
    La ciudad la recibió con un atardecer gris. Los pájaros empezaban a cantar, indiferentes al caos de los humanos. Margaret subió las escaleras de dos en dos, con el corazón desbocado. Abrió la puerta con su llave, esperando… algo.
    
    Nada.
    
    Silencio.
    
    Vacío.
    
    Sin notas sobre la mesa, su ropa aún doblada, y la vela de sándalo apagada.
    
    Alan no había pasado por allí. No estaba.
    
    Y ahora ella tendría que aprender a reconstruirse… desde el suelo.
    
    El sonido del timbre en el apartamento la sacó de su trance. Margaret abrió la puerta, aún con los ojos hinchados. Era ...
    ... Jack.
    
    Adivinó sus pensamientos
    
    —¿Vienes por su portátil? —preguntó sin rodeos, con la voz apagada.
    
    Jack asintió, serio, sin intentar consolarla.
    
    —Alan me pidió que lo recuperara. Lo necesita para su trabajo. también su ropa… y sus cosas personales.
    
    Margaret se apoyó contra el marco de la puerta. No quería que se fuera. No quería que se lo llevara. Pero sabía que no tenía derecho a retener nada.
    
    —¿Él… está bien? ¿Te dijo dónde está?
    
    —No. Solo me dijo que va rumbo al sur. Que va con un camionero que le dio el aventón. Va a empezar una nueva vida… lejos de ti.
    
    Margaret tragó saliva, sintiendo un nudo en el pecho.
    
    —Jack… por favor… dile que lo siento. Que me equivoqué. Que no lo traicioné, pero permití muchas cosas por miedo, por ignorancia, por no saber querer como se debe. Pero que lo amo. Y que jamás voy a dejar de hacerlo.
    
    Jack recogía el portátil, la ropa doblada, una mochila con documentos. Margaret se aferró a la maleta.
    
    —no dejaré que te lleves todo.…
    
    Jack la miró, con una mezcla de compasión y firmeza.
    
    —No es justo para ninguno de los dos. Si alguna vez lo amaste, déjalo ir. Él no quiere lastimarte, ni volver a ese pasado.
    
    - Por favor, déjame algo para sentirlo cerca
    
    -Jack metió la mano en el cesto de la ropa y le extendió una camiseta de Alan.
    
    - Toma, esta era una de sus preferidas cuando estaba en la residencia
    
    - Lo sé — dijo con tristeza. — en casa también la usaba.
    
    Jack bajó dos maletas, luego regresó por la mochila y ...
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