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Eliana e Isaac una historia de amor (madre-hijo)
Fecha: 12/01/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
... su vida que yo no conocía. Ella con quince años fue obligada a casarse con mi padre de treinta y seis, ingeniero civil (matrimonio arreglado por mis abuelos) con el tiempo se dio cuenta que le gustaban las apuestas y el alcohol, que era violento y cuando llegaba alcoholizado la molía a golpes y la destrozaba psicológicamente Ya con dieciséis años me tenía a mí, hasta hoy su único hijo, aunque ella quería más (mi padre la obligaba a tomar anticonceptivos, no quería más hijos) y a su conflictiva pareja. Hoy por hoy, hace dos años que falleció mi padre de un infarto, dejándonos con una deuda enorme producto de su adicción al juego, por eso, hasta la fecha seguimos pagando fortunas mes a mes. Toda esta introducción mama la hizo para llegar al punto de esto que te cuento. Me siguió comentando que desde el día que me vio desnudo, no sabe que le paso, era una sensación muy rara, cada vez que me veía se excitaba, no sabía la causa pero que yo la excitaba, sobre todo el ver que mi pene era más grande que el de mi padre y era el único que había conocido. Ella no tenía casi vida social, mi padre no se lo permitía y si lo combinamos en la zona donde vivimos (una zona semi rural) donde el vecino más cercano está a quinientos metros tanto como el pueblo a distantes diez kilómetros. Me propuso que quería ser mi pareja, ya no confiaba en ningún hombre más que no sea yo. Le correspondí con un apasionado beso, nuestras bocas se unieron para dar paso al comienzo de una ...
... relación que debo ser sincero, yo también la deseaba. Por el término de aproximadamente una semana, no hubo nada sexual, era un noviazgo, obvio que si había toqueteos y charlas, de sexo aun nada. Hasta que llegó la noche del sábado siguiente. Una preciosa cena, muy casera y con amor, dos copas de vino tinto. Ella venía con un bonito vestido color carmín sugerentemente transparente con una lencería al tono. Yo camisa blanca, jeans y unos zapatos que tenía olvidados en el fondo del placar. Al término de la misma, luego de la sobremesa, nuestras miradas se cruzaron, en ella se podía leer, es el momento. Fuimos a la habitación de ella, recostándonos en la cama donde otrora estaba ocupada por mi padre. Los besos apasionados iban subiendo el tono a nuestra libido, trate de ser lo más cuidadoso posible a la hora de dejar expuesta su desnudez, a medida que lo hacía, mi boca besaba sus pechos, mi lengua recorría sus rosados pezones sin dejar de aplicar pequeños mordisquitos, los pezones habían tomado textura y dureza ante el ataque suave de mis labios. Fui descendiendo por su anatomía con mis besos, me detuve en su abdomen para poder quitarle el resto de las prendas, una vez logrado, seguí bajando hasta su estrecha vagina que destilaba líquido por doquier, hermosa y rosada como su ano, una línea de vellos bien recortados delimitaba el contorno de los labios, pasaba la lengua de arriba hacia abajo, sin desperdiciar la oportunidad de circundar el esfínter anal, sus gemidos se ...