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Eliana e Isaac una historia de amor (madre-hijo)
Fecha: 12/01/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
... escuchaban muy fuertes, sus musculadas piernas temblaban a la vez que se aferraba con fuerza a las sábanas, con un grito que no me lo esperaba, tuvo su primer orgasmo luego de tanto tiempo. Haciéndome detener, hizo lo propio conmigo, entre los dos quitamos mi ropa, se sentó en la cama me atrajo hacia ella y comenzó a chupar mi miembro, (nunca la imagine haciéndolo) aunque se notaba su falta de experiencia, me hizo disfrutar como nunca. Se acostó boca arriba y abriendo las piernas me pidió que la penetrara, pero con cuidado, pues era muy estrecha, hacía mucho que no tenía sexo y la mía era más grande, haciendo caso, muy suavemente la fui penetrando, hasta llegar al fondo de su húmeda cavidad. La escuche gemir como nunca podía haber imaginado, cada vez que empujaba era un gemido que incrementaba en intensidad. En cada orgasmo que tenía, gritaba “me voy, acabo”, frase que me excitaba sobremanera. Aumentaba paulatinamente el ritmo de ese sabroso polvo que estábamos teniendo, hasta que una electricidad recorrió mi cuerpo, mi verga se tensó y llene de semen la vagina de mi madre. Conversamos un rato de lo hermoso que fue, luego nos besamos apasionadamente, con todo el amor de madre e hijo y así abrazados nos dormimos. Al sonar el despertador a las seis de la mañana, tarde unos segundos en procesar que hacia desnudo y en la cama de mi madre, ambos queríamos esto, era hora de dejar de lado la culpa que me invadía, la desperté con unos amorosos besos diciéndole que era la ...
... hora de ir al trabajo, pero antes… salía una pequeña y rápida sesión de sexo. Desde esa primera vez y hasta hoy compartimos cama, sentimientos y amor y como ocurre en toda pareja recién casada, en nuestro caso, recién “juntada”, hacíamos el amor en cuanto lugar se podía y a la hora que sea. En una oportunidad, hasta en un supermercado abandonado, veníamos excitadísimos y no podíamos o no queríamos esperar a llegar a casa, le propuse la experiencia con la adrenalina que eso produciría, a lo que accedió de inmediato. El local si bien es grande, tiene varios cuartos que en su momento eran oficinas o depósitos, buscamos el más limpio. El lugar era pequeño, una mesa de metal como único sobreviviente de lo que otrora hubiera sido tal vez la recepción o cuarto del personal de seguridad, tuvimos el mejor sexo oral que yo pudiera recordar y algo más que no voy a olvidar. Se abalanzó sobre mi entrepierna bajando el cierre para liberar mi verga, lamia y chupaba como habíamos visto en las película triple X, debo acotar que ella no tenía mucha experiencia, pero juntos hicimos que hiciera un arte de sus mamadas. Baje su jean, la recosté sobre la fría mesa metálica, se estremeció y separo sus piernas para que ahora siga con mi tarea Que decir, habíamos descubierto desde un primer momento que mama era multiorgásmica y no le costaba tener esos deliciosos orgasmos, Luego de varios de ellos, creo que fue más instintivo que por deseo, al verla en esa posición eleve sus piernas ...