-
Rescatado en la tempestad (Parte 7)
Fecha: 13/01/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos
... punta de su polla empezó a hacer pequeños círculos alrededor de mi agujero, haciendo que me impacientara por tenerla dentro de nuevo. Mi padre estaba haciendo un juego de seducción, quería que sintiera esa necesidad de polla, y por Dios que lo estaba consiguiendo. Después de notar como esta giraba alrededor de mi ansioso ano, y de balancearse como el badajo de una campana sobre este, finalmente de un fuerte empujón mi padre se dejo caer metiendo su polla de 25 centímetros de una única embestida dentro de mí. Cuando esta tocó el fondo, sus cálidos testículos reposaron unos segundos sobre mi trasero, produciéndome una sensación muy agradable. Rápidamente, papá volvía a taladrar mi ansioso culo, que de no ser por el maldito gimnasio, habría estado encantado de estar recibiendo polla toda la noche. No sé si papá leyó mi mente, o detecto en mis movimientos mi cansancio, pero unos cinco minutos después de haber empezado en esa postura, me dijo: — Fernando, hijo, ha llegado el turno de tu recompensa, pero necesito que tú te corras antes que yo. Túmbate como cuando empezamos para que te la meta nuevamente y pueda masturbarte, ¿te parece bien? —. — Sí, me parece genial, papá, estoy deseando verte terminar —. Cuando me tumbé en la cama, mi padre me puso el cojín en mi espalda, cerca de mis gluteos, elevando mi pelvis y exponiendo mi culo. Después llevó mis piernas a sus hombros y se puso de rodillas en la cama. Cuando me tenía bien expuesto, acercó su polla a la entrada ...
... de mi culo, e inmediatamente ya estaba follándome frenéticamente, aunque además ahora había llevado su mano a mi polla, la cual masturbaba compulsivamente. La combinación de la paja que me hacía, junto con los golpes que su glande daba a mi próstata hicieron que antes de que pudiera decir ni una palabra empezara a correrme brutalmente sobre mi pecho y su mano. Cuando mi padre vio que me corría, no separo su mano ni rebajó la velocidad de la paja, no le importaba quedar salpicado por la corrida de su hijo, y aunque la mayoría de mi leche estaba en mi pecho, al ser tan abundante, también le había caído un chorreón de esta sobre sus dedos. A pesar de que él seguía dándome buenas embestidas, aun recuperando el aliento de mi orgasmo, observé como mi padre miró la leche que había sobre su mano, y parecía estar valorando que hacer con ella. En ese momento, imaginé que intentaba deseafiar sus propias creencias, por lo que llevó uno de sus dedos a la boca, y sacó la lengua donde recogió un poco de mi corrida. Después metió la lengua en su boca y la saboreo. A pesar de que no dijo nada, por su siguiente movimiento deduje que no le había disgustado, porque cogió otro de sus dedos y ahora lo chupo totalmente. Un segundo después se tumbó sobre mí, y compartió parte de su saliva y mi propio semen en un beso, mientras que seguía dando fuertes embestidas a mi culo. No necesitó más de un minuto, cuando su cuerpo se tensiono, y sacándola rápidamente de mí, se sentó junto a mi ...