1. Haruna La Dragona y el Rey Henet


    Fecha: 17/01/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Birkin1990, Fuente: TodoRelatos

    ... que le daba un aire casi juvenil. Pero lo que más la sorprendió fueron sus ojos: grandes, cálidos, del color de café, que la observaban con una mezcla de curiosidad.
    
    —¿Éste es el gran rey Henet?— pensó, conteniendo un bufido de incredulidad. ¿El líder del bastión humano más poderoso?
    
    Pero antes de que pudiera decir algo, el hombre hizo algo inesperado: se inclinó en una reverencia profunda, como si ella fuera la soberana y él un simple cortesano.
    
    —"Bienvenida, Haruna del Clan de las Escamas de Jade."— Su voz no era ronca ni autoritaria, sino suave, casi musical. "Es un honor tenerte en mi hogar."
    
    Haruna parpadeó, desconcertada. ¿No iba a exigir sumisión? ¿No iba a reclamarla como su trofeo?
    
    —No esperaba… —murmuró, sin poder evitar que su cola se agitara con nerviosismo— que el gran rey Henet fuera tan… cortés.
    
    Él se enderezó, y entonces notó algo en su mirada: una chispa de astucia oculta tras esa fachada amable.
    
    —"Los humanos tenemos muchas formas de ser fuertes"— dijo, con una sonrisa que no llegaba a sus ojos. "Algunas… más sutiles que otras."
    
    —¿Y cuál es tu forma de ser fuerte, mi rey? —preguntó, deslizando un dejo de sarcasmo en el título. Henet no se inmutó. En lugar de eso, extendió una mano, no para tomarla con fuerza, sino como una invitación.
    
    —"¿Por qué no vienes a descubrirlo?"
    
    …
    
    La habitación era amplia, decorada con lujo pero sin excesos. Grandes ventanales permitían el paso de la luz del atardecer, pintando las paredes de tonos ...
    ... dorados y carmesí. Haruna recorrió el espacio con la mirada, evaluando cada detalle. Al menos no me han encerrado en una mazmorra, pensó con ironía.
    
    Henet permaneció en la puerta, observándola con esa calma desconcertante.
    
    —"Espero que te sientas cómoda aquí, por ahora"— dijo, con una voz que parecía diseñada para ser tranquilizadora. "La ceremonia oficial será en tres días, pero hasta entonces, este será tu espacio."
    
    Haruna asintió con frialdad, sin agradecer. No era su costumbre mostrarse complaciente.
    
    —"Mis doncellas se quedarán conmigo, supongo"— dijo, más una afirmación que una pregunta.
    
    —"Por supuesto"— Henet sonrió, como si no notara el desafío en su tono. "Aunque…"
    
    Se acercó entonces, con pasos silenciosos, y tomó su mano con una delicadeza que no esperaba. Antes de que pudiera reaccionar, inclinó su cabeza y depositó un beso en sus nudillos, un gesto aparentemente cortés.
    
    Pero entonces lo sintió.
    
    La punta de su lengua, cálida y húmeda, rozó su piel por apenas un instante, tan rápido que podría haberlo imaginado. Pero no. Había sido real.
    
    Haruna contuvo un escalofrío, sus escamas tensándose bajo el vestido. ¿Qué demonios…?
    
    Henet se separó rápidamente, como si nada hubiera pasado, y sus grandes ojos café brillaron con algo que no pudo descifrar.
    
    —"Disculpa la prisa, pero debo asistir a una junta importante"— dijo, como si no acabara de cruzar una línea invisible. "Descansa, Haruna. Mañana habrá tiempo para… conocernos mejor."
    
    Y con ...
«1234...9»