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Su marido no la satisface ¿podrá hacerlo su hermano?
Fecha: 18/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Casada, Fuente: CuentoRelatos
... cosas que su cuñada se resistía de hacer con el. Poco a poco, mientras Vanesa hablaba, Carlos ponía más atención a las lamentaciones de su hermana, que sería la pareja ideal para el en la cama, mientras Vanesa continuaba sus comentarios, fijándose que algo estaba creciendo en el pantalón de su hermano. Cada vez mas sensual, Vanesa le explicaba las cosas que le gustaría sentir, como andaba todo el día excitada, como necesitaba sentirse deseada, penetrada, follada salvajemente, a lo que su hermano sin palabras, pero si con el bulto de su pantalón, asentía a cada una de sus quejas comenzando a desear a su hermana. ―Hermanita… contéstame algo sinceramente ―Pregunta ―¿has engañado a mi cuñado? ―No, la verdad no, pero si lo he pensado muchas veces, mas en el último tiempo ―Quizás, aunque este malo que yo te lo diga, puede ser una alternativa ―Lo sé, pero me da miedo, miedo de meterme con alguien que pueda hablar después ―Eso si, tienes que tener cuidado, los hombres no pueden guardar sus conquistas ―¿Que voy hacer Carlos? ―Uff, complicado lo tuyo, no sé, si no fueras mi hermana te seguro que hace media hora que estaríamos en el cuarto ―¿De verdad? ―Te lo puedo dar firmado si quieres ―¿Me encuentras hermosa Carlos? ―No, te encuentro preciosa, que daría yo por tener una mujer como tu… pienso que no hay hombre que no te desee ―¿De verdad? ―Si, por supuesto ―¿Y tú? ―Yo… si no fueras mi hermana… ―¿Harías el amor conmigo? ―Si no ...
... fueras mi hermana… por supuesto que si… ―¿Y siendo tu hermana? ―Ja ja ―Lo digo en serio Carlos ―¿De qué hablas? ―Carlos… te puedo confesar algo… me muero de ganas por estar contigo ―¡¡Qué!! ―Así como lo oyes… ―Debes estar bromeando ―Mírame… Vanesa se pone de pie y lentamente va desabrochando cada botón de su blusa. Carlos no podía creer lo que estaba sucediendo. Su hermosa hermana estaba de pie, en medio de su living, antes sus ojos, desnudándose lentamente para el ―Por favor Vanesa ―No Carlos… mírame y dime que no me deseas ―No es eso… es… ―Tú sabes que esto quedara entre los dos ―Pero… ―O no me deseas… ¿no te gustan mis tetas?… ―Vanesa… por favor… que no soy de hierro… ―Ven acá… Vanesa hace poner de pie a Carlos, quien tratando de no mirarla y resistirse a la tentación obedece. Siente el cuerpo semi desnudo de su hermana abrazándolo, besándolo en el cuello. Carlos no pudo resistir más, y se entregó a sus deseos más impuros, abrazándola fuertemente la beso fogosamente, apretándole el culo contra su cuerpo haciéndole sentir toda su excitación. Vanesa al fin tenía su fruto prohibido y sin perder tiempo, saco la camisa de su hermano y le bajó los pantalones. Pudo sentir inmediatamente entre sus pierna el roce de ese tan deseado pedazo de carne que tantas veces imagino en sus masturbaciones y bajando rápidamente lo encontró ante sus ojos, hermoso, grande, duro y sin poderse contener más lo llevo a su boca chupándolo ...