1. Rodri me descubrió otro mundo de placer, 2


    Fecha: 20/01/2026, Categorías: Gays Autor: GatitoBiCurioso, Fuente: TodoRelatos

    ... amigos la llamarían "puta"...
    
    Estuvimos así un rato. Cada vez llegaba más profundo en mi boca, alguna vez llegué a notar una náusea débil, que pude reprimir. Mis babas me caían por las mejillas, y las lágrimas me humedecían los ojos.
    
    Pero me estaba gustando ser usado.
    
    Noté que Rodri se subía a la cama, una rodilla a cada lado de mi cara, me indicó con un leve empujón que me colocase algo más dentro del colchón y se inclinó sobre mí. Llegó a mi polla con su boca, que estaba dura, la besó, le lamió... Y se la tragó.
    
    Estábamos haciendo un 69. Volvió a hacerme una mamada de experto mientras me seguía follando la boca. Yo estaba en el cielo…
    
    Pero no quería acabar así. Cuando me pareció que me acercaba al clímax, le di unas palmadas en el trasero. Sacó su polla de mi boca.
    
    - ¿Qué sucede? – me preguntó - ¿Te molesto, te hago daño…?
    
    Tardé unos segundos en recuperar la respiración antes de decirle.
    
    - No, para nada… Pero quiero acabar contigo en mi culo otra vez. Fóllame.
    
    Sonrió, salió de la cama y volvió a echar mano de la caja de preservativos de la mesilla. Mientras se lo ponía, me dijo con una sonrisa:
    
    - No sabía que te iba a gustar tanto, y sólo he cogido una caja de 6…
    
    - Deberías haberla cogido de 12. Pero no te preocupes, en el cajón tengo más.
    
    Nos reímos. Me besó otra vez.
    
    Cogió el lubricante y se untó generosamente el rabo. Luego me dijo:
    
    - Ahora túmbate boca arriba y deja el culo colgando del borde. Quiero ver tu cara mientras te ...
    ... follo.
    
    Lo hice. Primero, cogió un par de cojines de la cama que habíamos tirado al suelo, y me los colocó debajo del culo para levantarlo. Luego cogió mis piernas y se las puso una encima de cada hombro, antes de proceder a lubricarme otra vez el ano, por fuera y también por dentro con el dedo, aunque mi esfínter volvió a intentar resistirse. Cuando terminó, me preguntó:
    
    - ¿Estás listo?
    
    Por toda respuesta, levanté mi torso todo lo que pude para darle un buen morreo. Él lo entendió, se acercó y nos besamos, largamente.
    
    - Voy.
    
    Sentí nuevamente su capullo apoyándose en mi ojete, y cómo iba presionando poco a poco. Vaya, ahí estaba otra vez el dolor… Pero esta vez sabía como terminaba la cosa. Respiré hondo y le susurré:
    
    - Entra ya…
    
    Lo hizo. La resistencia se venció y volvió a deslizarse dentro de mí, basta el final.
    
    - Aaaaaaaaaahhhhhh… -gemí.
    
    Ahí estaba otra vez, ese poco de dolor mezclado con el placer se sentirme otra vez lleno, invadido. Las ganas de mear. Estiré los brazos, le agarré las caderas y le atraje hacia mí para sentirlo aún más adentro. Mi erección había vuelto a desaparecer, y mi pene colgaba flácido, con la punta brillante de líquido preseminal. Pero ya sabía que eso no importaba ni era necesario...
    
    - ¿Todo bien? – me preguntó.
    
    - Sí, todo bien. Fóllame. Rómpeme. Úsame…
    
    Empezó el vaivén. El susurro del lubricante con cada entrada, mezclado con el choque rítmico de su pelvis contra mis nalgas. El dolor se estaba yendo, y las ganas de ...