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Rodri me descubrió otro mundo de placer, 2
Fecha: 20/01/2026, Categorías: Gays Autor: GatitoBiCurioso, Fuente: TodoRelatos
... mear se volvieron a convertir en ese cosquilleo difuso que parecía brotar de ese espacio entre mis huevos y mi culo, y se extendía por toda la pelvis con cada nalgada. Ahora el espejo quedaba detrás de mi, así que tuve que estirar la cabeza para mirar. Y así boca abajo, me volví a ver, tumbado en la cama, con las piernas encima de los hombros de Rodri, que me las sujetaba con los brazos. Entonces había pocos teléfonos móviles y los que había eran ladrillos que no tenían cámara. Hoy habría sacado fotos, para conservarlas, por el puro morbo. Mi cámara de fotos estaba en el armario, pero… ¿Cómo iba a llevar esa película a revelar? Volví a mirar a Rodri, que estaba concentrado en taladrarme, cada vez más rápido y sin piedad. Agarré sus caderas otra vez, y acompasé mis tirones con su empuje, no quería que quedase ni un centímetro de carne fuera. Rodri empezó a acariciarme el torso, las caderas, la cara… En ese momento, busqué sus dedos con mi boca y los empecé a chupar. Rodri se inclinó hacia mi, prácticamente doblándome por la mitad y haciendo que mis pies estuviesen por encima de mi cabeza. Suerte que era joven, hoy no tengo tanta flexibilidad. Me metió la lengua hasta la garganta, pero lo mejor es que en esa postura lo notaba más dentro que nunca, y me sentía totalmente a merced de sus empujones, sintiendo su peso. Estaba caliente a más no poder, el placer se estaba concentrando más, y más, y más… Joder, me iba a correr yo otra vez antes que él. En un momento, noté la ...
... mano de Rodri en mi polla flácida, empezando a masturbarme. Ahí recuperé la erección, y el estímulo fue demasiado para mí. El placer volvió a convertirse en un punto caliente en la base de mi espalda, y me corrí, intensamente, temblando de puro placer. Mi semen me salpicó el torso y el abdomen, para luego acabar de derramarse en la mano de Rodri que me estaba masturbando. Fue largo. Volví a atraerle hacia mí y le susurré de nuevo. - Fóllame, rómpeme, préñame… No tardó mucho. Volvieron las contracciones rítmicas, y los empujones finales hasta que terminó y se dejó caer sobre mí un rato, con la respiración agitada. Le abracé, así como estaba, doblado en dos prácticamente, y le acaricié el pelo. Al poco se levantó un poco y me miró. Yo también le miré a los ojos, con una risa feliz en los labios. Ninguno decíamos nada. - Oye, no me vas a soltar ahora un “te quiero”, ¿verdad? – me dijo. Le miré sorpendido. - ¿Qué? ¿Cómo?… ¡No! ¡Claro que no! Enseguida me di cuenta de que esa no era la respuesta correcta. Traté de corregir. - O sea… No, no es eso. Me caes muy bien y eso, y está claro que me pones mucho, pero yo soy hetero. Otra vez me di cuenta de que decir “soy hetero” mientras estás doblado patas arriba con los pies encima de las orejas y un tío encima que aún tiene su polla en tu culo es un poco idiota. Y no resulta creíble. - Esto… Bueno, igual ya no puedo decir “hetero”, pero… Rodri se rió. - Mejor que no me sueltes el “te quiero”. Yo busco ...