1. Mi hijo y mi vecina Sandra


    Fecha: 21/01/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos

    ... deliciosa a mi hijo, que gemida de manera que sus jadeos llegaban a mi dormitorio, desde donde yo seguía la escena, no tuve más remedio que llevar mis manos a mi coño.
    
    Mi hijo apretaba la cabeza de nuestra vecina contra su cuerpo, y ella seguía comiéndole el chorizo, la verdad es que debía de tener mucha gana por el ansia en que lo hacía, jaja, efectivamente Sandra era una buena comedora de chorizos, mi hijo estaba en la gloria y se le notaban los esfuerzos que hacía para no correrse, pero no pudo evitarlo y finalmente se le veía como se corría, Sandra por su parte se estaba tragando toda la leche de mi hijo, aunque no pudo evitar que una pequeña parte se saliera de su boca y fuera a parar a sus labios a los que daba una nota aún más sexy.
    
    Tras esto los dos se tumbaron en el suelo, y mi hijo comenzó otra vez a acariciarle las tetas, ella tardó un poco en reaccionar, pero llevó su mano al aparato de mi hijo y se lo comenzó a acariciar, mi hijo la beso, ella seguía con sus manos sobre su polla y esta poco a poco comenzó a reaccionar, Sandra le preguntó:
    
    –¿Has follado con muchas tías?
    
    Con algunas, pero pocas, respondió el mentiroso de mi hijo, jajaja, pero a la que siempre he deseado es a ti, añadió.
    
    –Pues vas a follar conmigo, pero como se lo cuentes a alguien te la corto, le advirtió Sandra.
    
    –Será nuestro secreto dijo mi hijo.
    
    Sandra acarició la polla de mi hijo un poco más, hasta ponérsela bien dura, mi hijo llevó su mano hasta su pantalón y de allí ...
    ... sacó un condón y se lo dio a Sandra para que se lo pusiera, pero esta lo rechazó porque con Alberto tomaba otras medidas anticonceptivas, así que mi hijo se lo puso él solito, en esos momentos Sandra le volvió a agarrar la polla y con mi hijo tumbado en el suelo, se colocó encima e introdujo la polla de mi hijo en el interior de su coño, mientras ella sentada sobre él le cabalgaba como una jinete a su caballo.
    
    Contemplando la escena yo me puse a tope, primero me acaricié los pezones, pero pronto esto resultó insuficiente, y finalmente tuve que apartarme la bata que llevaba puesta, e introducir los dedos de una de mis manos en el coño, mientras que con la otra intentaba taparme mi boca, para que mis posibles gemidos no descubrieran a nuestra vecina mi presencia.
    
    Mientras ella seguía cabalgando sobre mi hijo que acariciaba sus tetas, la verdad es que Sandra tenía unas tetas increíbles, no me extraña que las manos de mi hijo las estrujaran con ansia, y ella también estaba gozando a tope sus gemidos hicieron que fuera innecesario para mí los auriculares de la cam para escucharlos, ya que podía oírlos a viva voz. Entre ellos Sandra decía cosas como:
    
    –Menuda polla tienes cabrón, vaya rato que me estás haciendo pasar, no gozaba tanto desde antes de casarme.
    
    Mi hijo seguía aguantando los envites de la vecina intentando no correrse, pero en su cara se le notaba que estaba alucinando de placer, y pese a sus intentos al final se corrió, cuando Sandra lo notó se tumbó encima de ...