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Mis compañeras de piso liberan a la bestia Cap.1
Fecha: 22/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: MrWilson, Fuente: TodoRelatos
... como si alguien las hubiera pintado a mano. Su energía era tan intensa que parecía sacada de una viñeta, como si el mundo fuera demasiado lento para seguirle el ritmo. mis compañeras de piso 1.png —Mikel —dije, dejando la caja en el suelo—. Encantado. Nos saludamos con sonrisas, miradas que duraban medio segundo más de lo normal. Cada una me examinó a su modo y yo las examinaba a ellas con disimulo. En ese primer contacto, noté que tenían unas formas de ser muy distintas. Era un ecosistema equilibrado. Y yo acababa de entrar en él. Durante la siguiente media hora, hablamos de cosas triviales. —¿Y tú qué haces, Mikel? —preguntó Elena mientras se sentaba en la mesa con una taza de té. —He empezado hace poco a trabajar después de terminar la carrera—respondí—. Es en un banco, nada muy emocionante, pero me da para independizarme. —¿Primera vez fuera de casa? —intervino Lucía, apoyada en el respaldo del sofá como si estuviera en una entrevista informal. —Sí. Veinticinco años en casa de mis padres. Ya tocaba. —¿Y por qué este piso? —preguntó Mya, cruzando las piernas con elegancia y una ceja ligeramente levantada. —Me pilla cerca del trabajo… y el anuncio decía “ambiente tranquilo pero divertido”. Me pareció una buena mezcla. —Eso lo escribió Mya —dijo Lucía, riéndose—. Tiene talento para vender cosas que no existen. —Oye —protestó Mya, sonriendo—, ¡se llama Marketing! Y no es mentira, aquí se estudia, se cocina, se sale… y se sobrevive. —¿Y ...
... vosotras qué hacéis? —pregunté, intentando equilibrar la conversación. —Yo estoy estudiando un máster de comercio internacional—dijo Elena—. Y organizo este piso como si fuera una empresa. Hay horarios, reglas, y hasta un Excel compartido. —Por desgracia no bromea —añadió Lucía con una mueca—. Y yo estoy estudiando bellas artes. Me encanta la pintura, hago cerámica, diseño cosas raras… y hablo mucho, jajaja. —¡Que va! —dije, sonriendo. —Yo estoy terminando el grado de marketing —dijo Mya, con tono relajado—. Supongo que me gusta entender cómo funciona la cabeza de la gente. —y procedió a mirarme intensamente como si me estuviera leyendo los pensamientos. Le seguí la broma—No por favor, ¡no descubras mis secretos todavía! —y todos nos reímos. —¿Y tú, Sofía? —pregunté, girándome hacia el sofá. Sofía levantó la vista del libro con cierta cautela, como si necesitara un segundo para aterrizar en la conversación. Me miró, sonrió con timidez y dijo: —Estudio literatura. Me gusta leer desde que era pequeña… no sé, siempre ha sido mi forma de entender el mundo. Se acomodó la manta sobre las piernas, como si eso le diera seguridad, y añadió: —Me gustaría escribir algún día. Novela fantástica, sobre todo. Me encanta imaginar mundos distintos, con sus propias reglas, sus propios conflictos… aunque todavía estoy aprendiendo a ordenar todo lo que tengo en la cabeza. Su voz era suave, pero cada palabra salía con intención. No hablaba mucho, pero cuando lo ...