-
Entre Pecado y Placer: Un Retorcido Secreto Familiar
Fecha: 22/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Infidelidad Autor: lordlunatico, Fuente: SexoSinTabues30
... ligeramente escotado que apenas podía contener sus abundantes pechos. La tela se ajustaba a su cuerpo como una segunda piel, resaltando cada una de sus curvas, incluyendo su vientre abultado por el embarazo de cinco meses.A pesar de estar embarazada, mi madre seguía siendo una mujer que desprendía sensualidad por dondequiera que iba. Su piel trigueña brillaba como si estuviera iluminada desde adentro, y su cabello negro azabache caía en ondas hasta su cintura. Sus ojos, grandes y expresivos, parecían prometer todo tipo de placeres prohibidos.Sus caderas anchas y sus nalgas redondas y firmes, ahora más pronunciadas debido al embarazo, llamaban la atención de todos los hombres a su alrededor. Sus piernas, torneadas y bien formadas, parecían no tener fin. Cada movimiento que hacía era una invitación, un recordatorio constante de su innegable atractivo sexual.Era el tipo de mujer que hacía que los hombres se giraran a mirarla, que despertaba fantasías y deseos en cada esquina, incluso en su estado de gravidez. Su presencia era electrizante, una mezcla de inocencia y provocación que resultaba imposible de resistir. Mi mamá no retiró la mano de su rodilla, solo se quedó mirándolo mientras mi tío aprovechaba para ir subiendo más por su pierna, quedando su mano debajo del vestido. Él se acercó al oído de mi mamá y le susurró algo que no alcancé a escuchar. Ella intentaba apartar la cara, pero él no la dejaba. Así, poco a poco, su mano comenzó a acariciar la pierna de mi ...
... mamá. Ella dijo: «Ricardo, ya esto es demasiado, basta, me voy a enojar». Pero mi tío respondió: «Vamos, cuñada, solo disfruta cómo te toca un hombre de verdad». Diciendo eso, trató de meter su mano aún más, pero mi madre reaccionó y cerró las piernas. «Te dije que basta, Ricardo», dijo con firmeza. Así, poco a poco, su mano comenzó a acariciar la pierna de mi mamá. Ella dijo: «Ricardo, ya esto es demasiado, basta, me voy a enojar». Pero mi tío respondió: «Vamos, cuñada, solo disfruta cómo te toca un hombre de verdad». Diciendo eso, trató de meter su mano aún más, pero mi madre reaccionó y cerró las piernas. «Te dije que basta, Ricardo», dijo con firmeza.Mi tío ignoró lo que le decía mi mamá y comenzó a besar el cuello de ella. Ella insistía diciéndole que parara, pero lo que me sorprendía era que ni siquiera trataba de alejarlo de ella. Al contrario, ponía cara de disfrutar tener a mi tío besándole el cuello. Mi mamá fue cediendo y dejó de apretar las piernas. Mi tío se giró un poco y con su mano izquierda fue directo a la entrepierna de mi mamá. Pude ver cómo su mano desaparecía por debajo del vestido de mi mamá. Estuvieron un rato así, mi mamá comenzó a respirar más agitada y de pronto, ella fue la que buscó la cara de mi tío y comenzó a besarlo en la boca mientras él la tocaba por debajo de la falda. «Vaya, cuñada, eres una mentirosa, estás muy mojada aquí abajo y decías que me detuviera». «Cálmate, Ricardo», dijo mi mamá mientras continuaba besándolo. En eso, mi tío ...