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Julia, la farmacéutica
Fecha: 24/01/2026, Categorías: Hetero Autor: Jano, Fuente: CuentoRelatos
... no, no se preocupe. Julia me acompaña a una puerta al lado del mostrador y entramos a una salita. -Yo no… -Calle, carpintero. Me he dado cuenta de que le atraigo. -No, yo… bueno… sí, claro. Pero usted es una mujer casada y yo nunca… -Ya, ya. Pero le gusto ¿no es cierto? Veo cómo usted me devora con los ojos. -¿Yo? -Y que viene muy a menudo a verme. -Es que… -¿Quizá se pregunta qué llevo bajo la bata? –se la sube un poco mientras me mira fijamente. -No, yo nunca pensaría eso… -Ya. Y se imagina cómo son mis braguitas. -Pero… pues claro que no. Usted es una mujer ca… -Mire, mire mis braguitas — se las saca de bolsillo de la bata, minúsculas, blancas, con florecillas pequeñas de colores. –Oh, pero si llevo las bragas en el bolsillo, ¡eso quiere decir que… ups! Julia se arremanga la bata muy sensualmente y sin ningún reparo me enseña sus muslos. Sigue subiéndola y me muestra su pubis depilado. -He ido sin bragas toda la tarde deseando que usted viniera, carpintero. -Julia, yo… -Y estoy muy mojada pensando en usted. -¿Cómo? Julia… -¿Vamos a comprobar, por fin, si el paquete es grande? ¿Y si usted trabaja bien la herramienta? –se desabrocha la bata por completo. Se quita la bata y me la acerca para que la huela. Está desnuda, solo con el sostén y los zapatos de tacón. Mi sueño hecho realidad. -Pero… Julia… la puerta está abierta y aquí mismo, al lado… -Usted no se preocupe –susurra mientras baja la cremallera de mi ...
... pantalón –El señor Boscos está atendiendo a los clientes. Ella se separa algo de mí y me enseña su sexo húmedo. Pasa un dedo por su rajita, lo huele y me lo da a oler a mí. Se acerca e introduce su mano en mi bragueta y me agarra el pene bajo los calzoncillos. -¡Una buena herramienta, sí señor! Luego, se mete el dedo en su vagina y me lo acerca a mi boca para que lo saboree. Sabe a ambrosía. Separa los labios de su chichi con las dos manos y me deleita con su chocho sonrosado y empapado. -¡Julia, por favor, ve terminando! -Sí, sí, don Boscos, enseguida vengo. Me mira fijamente a los ojos, mientras se pone en cuclillas, saca mi verga erecta del pantalón y se relame. Me la agarra con una mano mientras con la otra acompaña la mía hasta su pecho. Pasa su lengua por mi prepucio y juega con mi glande. Enseguida me lo chupa y besa. Y me lo lame. Yo creo que estoy soñando. Le acaricio el escote. Ella toma mi mano y la introduce bajo el sostén. Yo le magreo el pecho, de una textura perfecta. Ella suspira, se relame, se introduce mi pene en la boca y empieza la mejor mamada de mi vida. -Don Boscos, ahora salgo. ¡Ya casi terminamos! –exclama con mi polla entera en su boca y casi no se la entiende. Me guiña un ojo en un gesto de complicidad. Veo que tiene casi todos los dedos de su mano metidos en el chocho y gime y se muerde los labios cuando creo que se corre. Me da a oler la mano empapada y me la acerca a los labios para que saboree su flujo. Esto y su mamada ...