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El viejito en la residencia (2)
Fecha: 24/01/2026, Categorías: Hetero Autor: txuso, Fuente: CuentoRelatos
... media luz, su entrega. Ella rodeó la polla con la mano y se ayudó con ella unos minutos, después la quitó y pasó la lengua desde su nacimiento hasta el glande para volver a engullirla con entusiasmo. Ahora sólo usaba la boca con maestría, entrando y saliendo, mirándola cuando le apetecía ver cómo respondía a su buen hacer. Entonces agarró sus testículos y los movió hacia arriba y abajo, viendo como la polla se movía en el aire erecta y desafiante. La agarró y empezó a masturbarla con la mano, subiendo y bajando la mano haciendo un giro espiral por todo el tronco, recreándose en el glande y mirando a Javier. La cara de placer de él era la gasolina que ella necesitaba. Siguió masturbando aquella polla con vigor, y volvió a meter el glande en su boca, lamiéndolo con entusiasmo. Después iba intercambiando los movimientos bucales, introduciendo la polla en la boca hasta donde le apetecía y volviendo al glande para recorrerlo atrapado entre sus labios. Javier sintió una ola de placer invasiva, notando que ya estaba cerca, sintiéndose incapaz de contener aquel aluvión que se acercaba. Ella la sacó de su boca con un gesto brusco, haciendo que la polla diera varias cabezadas en el aire, como un resorte, ante sus ojos. La mirada de aquella polla completamente erecta recobrando la posición vertical que su rigidez le exigía le encantó, y optó por volver a introducirla en su boca, esta vez con ansiedad, con verdadera entrega. Javier se sintió vulnerable como nunca, agarró las sábanas ...
... entre sus manos y apretó la mandíbula. Iba a avisar de lo que estaba a punto de pasar, pero el dedo de ella se puso en sus labios haciéndole callar. De alguna manera había percibido lo que se avecinaba, ella sabía tanto o más que él, era la artífice, consciente de su poder. A Javier este gesto le volvió loco, su cerebro estalló y se instaló en el lugar de no retorno. Elena chupaba con destreza, subiendo y bajando la mano sin sacar la polla de Javier de su húmeda boca, buscando el estallido final. Sintió como Javier tensaba su cuerpo y siguió entusiasmada su labor. Javier despegó el culo de la cama, inclinando hacia delante su cuerpo tenso, y empezó a correrse mientras ella no se detenía. Al sentir el semen en su boca, Elena bajó el ritmo, suavizó las formas sin dejar de mamar, masajeando aquella rica polla aún con su boca. Tragó. Después lamió con su lengua todo el tronco mirando a Javier, cuya cara era un poema, quizá había sido la mejor mamada que le habían hecho en su vida, ella lo adivinaba en su rostro. Siguió dando lametones hasta dejarle la polla impoluta, ya bajita de su erección. Entonces se puso en pie frente a Javier y lo miró a la cara. ¿Cómo está el señor? – Preguntó con una sonrisa irónica. Javier respiró profundo sin dejar de mirarla. Es la me… – Elena le tapó la boca sin dejar que terminara la frase. Lo sé – afirmó. Creo que no voy poder olvidarte nunca – añadió Javier aún absorto en diversas sensaciones. Eso espero, mi viejito. Elena lo ...