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La noche que cambió mi vida 2
Fecha: 25/01/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Josh, Fuente: TodoRelatos
... más la tuya. Le respondí después de tragar lo que me dio. Cuando hube terminado de limpiarme y lavarme, como era de rigor, me volví a acurrucar en su pecho, posé mi pierna en la suya. Y le lamí el pezón. Él me dejó hacer pasando el brazo por mi espalda. - Si me calientas tendrás que terminar lo que empiezas y si me corro, mañana tendré menos leche para ti. Me dijo. - Vale, yo también prefiero que te reserves. Dejé de hacerlo y rodeé su pecho con mi brazo. En esa postura tenía mi cuerpo totalmente pegado a su costado. Nos despertamos a la mañana siguiente con él detrás de mí y su polla morcillona rozando mi culo. Abrí mis cachetes y la encajé entre mis nalgas. Eché la mano atrás y apreté todo lo que pude mi culo contra él. Como era de esperar, su polla volvió a coger tamaño y hacerse hueco ente mis nalgas. - Buenos días ¿Te has despertado travieso? Me dijo en duermevelas - Buenos días. Me gusta notar cómo va creciendo. Déjala un ratito ahí.. Siro me levantó ligeramente una pierna y encajó su polla entre ellas, notaba su roce en mis pelotas. Agaché la cabeza y la vi sobresalir por debajo de la mía. Inició el movimiento de caderas simulando follarme. La pantalla de mi móvil de encendió, Sara me había enviado un mensaje dándome los buenos días y novedades de la pequeña. Tener a Siro detrás encajado y golpeándome con su cadera me dio un pequeño bajón. Ella no se merecía que la engañara. Aunque, por otro lado, me dio mucho morbo, le respondí como pude ...
... escribiendo y corrigiendo continuamente por culpa de los empellones de Siro. - Anda fiera, deja de hacerme eso que te vas a calentar. Dije sin cambiar ni hacer nada para evitarlo. - Uffff, me estaba emocionando. Mejor será que te levantes, sino….dijo volviendo a golpearme con su cadera. Le tomé la polla con la mano y la saqué situándola en mi muslo, no sin antes darle tres buenos meneos. - Si, mejor será. Dije dándole golpecitos de consuelo. Se fue al aseo y me llamó desde allí. Lo encontré delante de la taza con las manos en las caderas y la polla mirando al techo. - No consigo que baje para poder mear sin ponerlo todo perdido. Dijo señalándola con la mirada. Me puse a su lado y forcé ese pollón para orientarlo, pero no me fue posible porque no conseguía bajar el empalme. Lo tomé por la cintura y lo giré para que fuera hacia la ducha. Allí, podría mear libremente, después echaría agua para que todo se fuera por el desagüe. Costó un poco que bajara lo suficiente la dureza como para que pudiera mear. Cuando lo hizo, fue en gran cantidad y con tanta fuerza que chocaba conta la pared del fondo. - Eres exagerado hasta para mear. Dije bromeando, limpiando los restos de orina Finalmente nos duchamos juntos y bajamos a desayunar. Le pedí que se sentara mientras le traía el desayuno y café. Me arriesgaba a que alguien me viera y chismorreara, pero en ese momento me dio igual, quería cuidarlo. Estuve toda la mañana atento de sus idas y venidas, ahora era yo ...