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La noche que cambió mi vida 2
Fecha: 25/01/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Josh, Fuente: TodoRelatos
... polla en la entrada. - Hazlo con cuidado, por favor, tienes una polla enorme. Le rogué. - Tendré cuidado. Respondió empujando con las caderas El primer intento fue infructuoso, así que hizo círculos alrededor de mi ano repartiendo la crema mezclada con su líquido preseminal, hasta que apretó y forzó la entrada, noté un pinchazo y como me estiraba al máximo el agujero, relajé todo lo que pude para que no me desgarrara, pero el dolor me lo impedía, era insoportable. - ¡AY!, me duele mucho, me vas a partir en dos, para, por favor. Dije sollozando - Aguanta un poco, he metido casi toda la cabeza. Paro un poco para que acostumbres y sigo. Ábrete las nalgas. - Auuuu, para, para, déjala quieta un momento, por favor. Dije sin poder impedir que las lágrimas cayeran al colchón. Siro paró un momento, pero al poco, ajeno a mis súplicas, continuó taladrándome hasta que todo el glande estuvo dentro. - Lo más difícil ya está hecho, ahora voy a ir metiéndotela poco a poco, milímetro a milímetro hasta que la tengas toda dentro. - Ahhh joder me quema, me estás torturando. Siguió lentamente metiendo centímetro a centímetro hasta que noté sus caderas chocar contra mi culo. Estaba completamente empalado, las ganas de evacuar se acentuaron al notarme tan lleno de polla. Exhalé todo el aire que había contenido en los pulmones durante el empalamiento. - AHHH, Joder, eres un animal, la has metido entera. Le dije - Uffff, no sabes el placer tan grande que me está ...
... dando, estás bien apretadito. Dijo resoplando. Empujó aún más con sus caderas, ahora sí que estaba completamente empalado, sus ingles chocaban con mis nalgas y sus huevos rozando los míos. Se quedó un momento así. - Ahhhhh, cabrón, no empujes más, me vas a atravesar. Para, por favor, deja que me acostumbre. - Mmmm síiiii estás muy estrechito, noto cómo me aprietas. Tranquilo, lo peor ya ha pasado, ahora empezaré a moverme e irás notando cómo el dolor da paso al placer. Inició un lento mete saca que fue aumentando, ignorando mis quejas y ruegos. - Ay, augh. Me duele mucho. Dije sollozando de dolor. - Shhhh, Tranquilo, estás muy estrechito, me estrangulas la polla, debes relajarlo o te harás daño. Dijo iniciando de nuevo el movimiento lento de mete saca. Suavemente, pero con decisión siguió horadando y percutiendo. El dolor fue decayendo pasando a una quemazón en el ano, pasando a un cosquilleo agradable, hasta que se convirtió en un placer que nunca había sentido. - Ahhh, cabrón, qué me haces. Dije moviendo las caderas al ritmo de sus embestidas. Siro incrementó el ritmo, el placer me poseyó a la par que lo hacía él. Mi culo era mantequilla, sus embestidas cada vez más rudas, el cosquilleo se convirtió en verdadero placer. Tanto que mi polla comenzó a segregar líquido preseminal a goterones. – Ahhh, como sigas así voy a correrme, mancharé las sábanas y todos pensarán que me has follado. - Uffff, que morbo, no me importaría que fueras mi putita de la ...