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La noche que cambió mi vida 2
Fecha: 25/01/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Josh, Fuente: TodoRelatos
... cuando me vio así. Cuando volví, se estaba terminando de quitar la camisa. - Ven y desnúdame, ya sabes lo que tienes que hacer después. Cuando lo tuve desnudo frente a mí, su polla ya tenía una media erección. Con una mano la tomé, la otra fue a los huevos. No tardé nada en metérmela en la boca, tenía algo de sabor salado y almizclado, pero no me importó, a medida que la polla crecía y mis babas le engrasaban todo el eje, su sabor se me hizo irresistible. Cuando la tuvo a tope apoyé las manos en su cadera y cabeceé metiéndomela hasta la garganta. - Ufff mmmm qué bien la chupas, pensándolo bien, podría sacar un buen dinero con tu habilidad. - Oye, que no soy de ese tipo. Dije sacándomela. - ¿De qué tipo eres? Dijo moviendo las caderas para abofetearme la cara con la polla - En todo caso, puta de un solo macho. Dije medio avergonzado por haberme escuchado en voz alta. - Mmmmm, vas por buen camino ¿Lo serás también después de que volvamos a casa? - No, mi tarifa expira cuando volvamos. No habrá más contactos. - ¿Tampoco podré contar contigo para una paja? - Tampoco. Dije negando con la cabeza. – Ahora quién es el quejica, yo también tendré que acostumbrarme a verte por el trabajo y aguantarme las ganas. - Bueno. Dijo resoplando. - Tenía que intentarlo. Aprovechemos pues el tiempo que tenemos, ponte a cuatro en la cama y abre las nalgas, enséñame ese culito virgen. De rodillas en la cama con la cara apoyada en el colchón y mis manos abriendo ...
... los cachetes enseñando mi ano me sentí muy humillado y expuesto. - Me avergüenza mucho estar así, date prisa antes de que me arrepienta. Dije. No respondió, me dejó así hasta que tomó el bote de crema y echó un buen chorreón en mi raja. Comenzó a pasar los dedos por toda la raja expandiendo el líquido espeso, pero centrándose en el anillo - Muy bien, ahora voy a ir masajeando el esfínter para relajarlo, tu sólo tienes que dejarte llevar. Con las yemas de los dedos hacía círculos en la zona externa, después pasó a la parte más sensible, justo a la entrada, comencé a notar un cosquilleo agradable, cuando notó que se había relajado lo suficiente, metió la primera falange de su dedo índice y lo dejó ahí girándolo, horadando hasta que llegó a meterlo por completo. - Auuu, bruto. Me quejé teatralmente. - No disimules, sé que te está gustando, te gotea la polla. - Uffff es un cosquilleo que me da mucho gusto. - Ahora te masajearé un poco la próstata para darte un poco más, pero solo para que relajes más el ano. El masajeo de la próstata me produjo tanto gusto que creí que me iba a mear. Entonces aprovechó para meter un segundo dedo. A estas alturas mi ano era plastilina en sus manos. Continuó hasta meterme el tercer dedo. Cuando creyó que estaba listo, se embadurnó la polla con mi crema y me situó más al borde de la cama sacando mi culo al máximo. - Notarás una presión y algo de dolor, tendrás que aguantarlo, después llegará el placer. Dijo situando su ...