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Distopía de género: La metamorfosis de Julian 1 RE
Fecha: 25/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Vera, Fuente: TodoRelatos
... de él, sus manos posesivas en su tripa de embarazada. "Buen trabajo, perra", le decían. "Mira qué buen criadero eres. Llevas dentro a un hombre de verdad, no como tú". Le daban una palmada en el culo. "Cuando nazca, te volveremos a preñar. Es para lo único que sirves".* —*Oh, sí...* —susurró Julianna en su cabeza, su voz un veneno seductor—. *Te gusta eso, ¿verdad? Te encanta imaginar que te rompen, que te humillan, que te rehacen. Deja de fingir. Dilo. Di lo que eres.* —Soy... una puta... —jadeó Julian, sus movimientos volviéndose frenéticos—. Soy un agujero para que me usen... —*¡¿Y qué es lo que más deseas, pequeña zorra?! ¡Dilo!* —¡Que me castren! ¡Que me preñen! ¡Quiero que me hagan suyo! ¡Quiero ser su cerda! Estaba a punto de llegar. El placer era una supernova a punto de estallar en su ingle. Su cuerpo se arqueó, un grito ahogado en su garganta… **¡ZZZZT!** Un dolor agudo, blanco y cegador, estalló en su ingle. Fue mil veces peor que los pinchazos anteriores. Un rayo que le recorrió cada nervio y lo hizo gritar de verdad. Su cuerpo se convulsionó y se estrelló contra el suelo de la ducha, golpeándose la cabeza contra la pared de azulejos. El orgasmo se evaporó, reemplazado por una agonía que lo dejó sin aliento. —*¡¿QUÉ COÑO CREES QUE ESTÁS HACIENDO, ANIMAL ASQUEROSO?!* —la voz de Julianna ya no era dulce. Era un chillido metálico, lleno de furia y disgusto—. *¡¿TE DI YO PERMISO PARA CORRERTE?! ¡¿CREES QUE TU PLACER IMPORTA ALGO, PEDAZO DE ...
... MIERDA?! ¡ERES UNA PUTA MÁQUINA, Y LAS MÁQUINAS NO SE TOCAN A SÍ MISMAS! ¡ERES UN FRACASO INCLUSO PARA SER UNA ZORRA!* Julian yacía en el suelo, temblando, jadeando, las lágrimas mezclándose con el agua de la ducha. Pero bajo el dolor, bajo la humillación, sentía el cosquilleo retorcido de su orgasmo arruinado. Y era lo más intenso que había sentido en su vida. —*Pide perdón* —ordenó la voz, fría como el hielo—. *Y castígate. Quiero que te golpees esos sacos de carne inútiles hasta que te salgan moratones. Quiero que llores. Demuéstrame que lo sientes.* —Lo... lo siento... —sollozó Julian. —*¡NO TE OIGO! ¡GOLPÉATE! ¡PIDE PERDÓN POR SER UN PERVERTIDO ENFERMO!* Con la mano temblorosa, se golpeó. El impacto sordo resonó en el pequeño espacio. Dolió. Se golpeó de nuevo. Y otra vez. —¡Perdón! —gritó, las lágrimas corriendo por sus mejillas—. ¡Perdón por ser una puta! ¡Perdón por tocarme! —*¡MÁS FUERTE!* —gritó Julianna—. *¡GOLPÉATE COMO SI QUISIERAS ARRANCÁRTELOS! ¡QUIZÁS SI TE GOLPEAS LO SUFICIENTE, ESAS COSAS INÚTILES SE CAIGAN SOLAS Y POR FIN SEAS LA MUJER QUE DEBERÍAS SER! ¡ES LO QUE QUIERES, ¿NO?! ¡UN CASTIGO QUE TE PURIFIQUE!* Siguió golpeándose, una y otra vez, hasta que la zona se volvió de un color rojo oscuro, luego morado. Lloraba sin control, una mezcla de dolor, humillación y una extraña y horrible gratitud. —¡Perdón! ¡Por favor, perdón! ¡Merezco esto! ¡Soy malo! ¡Soy una puta sucia! ¡Perdón! Finalmente, la voz se ablandó, satisfecha. —*Ya ...