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Distopía de género: La metamorfosis de Julian 1 RE
Fecha: 25/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Vera, Fuente: TodoRelatos
... basta. Levántate. Termina de ducharte.* Temblando, se puso de pie. El agua se llevaba sus lágrimas. Salió de la ducha, roto, purificado a través del dolor, y se dirigió a su habitación para enfrentarse al día. El ritual del pelo era una ceremonia de sumisión. Julian se sentó en la única silla frente al espejo, con las piernas cruzadas por los tobillos, una postura que había adoptado sin darse cuenta. Su pelo, esa cascada de seda rubia que ahora le llegaba casi a los hombros, era una tarea en sí misma. Primero, el sérum anti-frizz ("Seda de Ángel", según la etiqueta), aplicado con las yemas de los dedos desde la mitad hasta las puntas. Luego, el protector de calor, rociado a una distancia precisa. El secador de pelo, en una temperatura media para no dañar las cutículas. Lo manejaba con una destreza que lo enfermaba, la muñeca girando para dar volumen en la raíz, el cepillo redondo guiando las puntas hacia adentro en una curva suave. Era una coreografía que había aprendido a la fuerza, observando tutoriales que Julianna le ponía en bucle. —*Mmm, ya está bastante sano, pero el estilo es un poco... aburrido, ¿no crees, Juli?* —dijo Julianna con el tono de una editora de moda—. *Hoy vamos a probar algo nuevo. Quiero un recogido lateral bajo, muy chic, pero deja un par de mechones largos y ondulados sueltos en la parte delantera para enmarcar esa carita de pena. Te dará un aire vulnerable y muy follable. A los hombres les encanta pensar que pueden protegerte... justo ...... antes de romperte en pedazos.* Obedeció. Sus dedos, largos y ágiles, trabajaron con una eficiencia aterradora, recogiendo el pelo, asegurándolo con una horquilla invisible, y luego usando una plancha rizadora para crear dos ondas perfectas que acariciaban sus pómulos. El resultado era impecable. Parecía una estrella de cine de una época pasada, trágica y hermosa. —*¡Vaya, vaya!* —se rió Julianna—. *Eres toda una profesional. Deberías haber sido peluquera. Tienes un talento natural para las tareas de mujeres.* Justo cuando terminaba, la voz cambió de tono, volviéndose falsamente preocupada. —*Hablando de trabajos... he estado revisando tus finanzas, cariño. El alquiler vence el viernes y, oh, oh, parece que a la pequeña y valiente agente de policía no le llega el sueldo. Qué sorpresa.* Julian asintió rígidamente, su mirada fija en el espejo. Lo sabía perfectamente. —*Es lo que pasa cuando intentas hacer el trabajo de un hombre* —continuó Julianna, su tono ahora goteando un desprecio burlón—. *Correr, gritar, arrestar a gente... no es para ti, mi amor. Eres demasiado delicada. Demasiado... inútil. Por eso tu puntuación de eficacia en el trabajo es tan patética y por eso no te dan las bonificaciones. Deberías dedicarte a algo más adecuado a tus talentos. Limpiar casas, quizás. O simplemente encontrar a un hombre que te mantenga. Sería mucho más fácil, ¿no crees?* El rubor de la vergüenza le subió por el cuello. La humillación era un sabor constante en su ...